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Fumar o estar excedido de peso puede hacer que el coste del seguro privado de salud sea mayor. De momento, la idea ha cuajado en Estados Unidos, donde varias empresas tienen planeado penalizar con recargos en sus seguros de salud a aquellos empleados que no tengan hábitos saludables o que se pongan en riesgo voluntariamente. Así, los empleados obesos y los fumadores deberán pagar más por tener acceso a los mismos privilegios de cobertura médica que sus compañeros.
Las empresas lo pagan
En Estados Unidos, donde no existe una sanidad pública, las empresas ofrecen seguros de salud a sus empleados como parte de sus incentivos laborales. Las aseguradoras cobran según el riesgo de sus clientes: a mayor riesgo, más cara es la póliza, puesto que se supone que el asegurado va a necesitar más asistencia sanitaria.
Estos seguros de salud no siempre cubren todas las necesidades médicas de los trabajadores.
Una de las empresas que promueve la propuesta es Veridian Credit Union, de Iowa, que aplica programas para cuidar la salud de sus trabajadores y les ofrece chequeos médicos voluntarios. Pero la entidad de crédito ha dado un ultimátum a sus empleados: los que no dejen de fumar o los que no reduzcan su peso pagarán más por los gastos médicos a partir de 2013.
Lógicamente, si su empleados estuvieran más sanos, a Veridian Credit Union le saldría más barato el recibo del seguro médico que paga por ellos. El argumento es que si los trabajadores no hacen nada por reducir su prima, tendrán que hacerse cargo ellos mismos del pago del coste extra o «prima de riesgo».
Los fumadores salen caros
Además de esta empresa, también Wal-Mart, la gran cadena de supermercados, ha anunciado que cobrará una prima a sus empleados fumadores a partir de 2012, aunque, eso sí, les ofrecerá programas para ayudarles a que dejen de fumar.
Wal-Mart asegura a más de un millón de trabajadores, por lo que ha considerado que con este cambio de política de recursos humanos puede «equilibrar gastos y proporcionar una cobertura de calidad». Wal-Mart va a centrarse en los fumadores porque se calcula que utilizan los servicios de salud un 25% más que los no fumadores.
Mejor para todos
En Estados Unidos un tercio de los adultos y un quinto de los niños son obesos. Por otra parte, el tabaco es la principal causa de muerte evitable, con cerca de 450.000 fallecimientos al año.
Las campañas de promoción de la salud no siempre son recibidas con interés, salvo que se den incentivos o se castigue con iniciativas de este tipo. Una encuesta, realizada en 335 empresas norteamericanas, sobre la relación entre salud y productividad, revela que el uso de multas o premios es lo que lleva a la gente a participar en las campañas de promoción de la salud. El número de empresas que aplican incentivos "saludables" se ha doblado entre 2009 y 2011, y la tasa de participación en esos programas de salud es del 46 % si hay incentivos, frente al 19 % si no los hay.
Con estos premios y castigos no cabe duda de que los trabajadores salen ganando, pero los empresarios también, unos en salud y otros en dinero.
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