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A causa de su elevada capacidad de contagio y variación, el virus de la gripe estacional es uno de los principales problemas de salud en nuestra sociedad. Y es que, a la alta tasa de mortalidad que puede provocar directa o indirectamente, se le añaden las complicaciones que puede ocasionar y los costes económicos y sociales que origina. Por este motivo, durante los meses de mayor actividad y circulación del virus –entre septiembre y abril, con especial incidencia durante la temporada invernal–, es recomendable extremar la precaución y establecer las medidas necesarias para prevenir el contagio por gripe.
Vacunarse, la mejor acción preventiva
Las autoridades sanitarias insisten en que la vacunación es la mejor acción preventiva contra la gripe, sobre todo en poblaciones de riesgo como los mayores de 65 años; personas con patologías crónicas; personal sanitario; personal de servicios especiales como policías o bomberos y trabajadores del sector avícola; cuidadores de ancianos y niños; embarazadas en cualquier mes de gestación y, por primera vez, obesos mórbidos, pacientes portadores de implantes cocleares (estimuladores del nervio auditivo) y enfermos con disfunción cognitiva.
Según fuentes de Sanidad, una correcta inmunización evita entre un 50 y un 60 por ciento de las hospitalizaciones provocadas por el virus de la gripe, además de un 80 por ciento de las muertes provocadas por una gripe mal tratada.
Los médicos se vacunan menos
Los objetivos de la campaña de este año, que se prolongara hasta finales de noviembre o primeros de diciembre, según el calendario de vacunación de cada comunidad autónoma, serán aumentar la cobertura en personas mayores de 65 años y también en los profesionales sanitarios que, con un 30 por ciento, son el colectivo más reacio a la vacunación. Según datos recogidos de la anterior campaña las causas de este bajo índice están en una mayor incredulidad sobre la verdadera eficacia de la vacuna, sobre todo la comercializada para la gripe A, y en muchos casos por falta de tiempo e incluso información.
La gripe viene fuerte
Se cree que durante la durante la temporada 2009-2010 la mayoría de los casos de gripe fueron del tipo A, datos que no se pueden confirmar ya que ante la similitud de síntomas, la única manera de distinguir las gripes es por medio de análisis de laboratorio, un proceso que pronto se considero costoso e innecesario para el tratamiento de la gripe en cualquiera de sus variedades. Y contrariamente a lo supuesto en un principio la anterior campaña fue una de las más leves de los últimos años. En este sentido, el ministerio de sanidad alerta sobre la posibilidad de que, para esta campaña 2010-2011, la gripe se comporte como en ediciones anteriores y no como en la pasada, por lo que se prevé que haya más casos de afectados leves y graves e incluso más fallecimientos.
Tres en uno
La campaña de vacunación contra la gripe para 2010-2011 tiene como novedad la administración de una sola dosis frente al virus H1N1, más conocido como gripe A, y las cepas convencionales A y B que más hayan circulado durante el invierno del hemisferio sur, según las recomendaciones de la Organización Mundial de la salud.
Más potente
Otra de las novedades de este año es el aumento del número de vacunas adyuvadas, es decir, con una respuesta inmune potenciada para las personas institucionalizadas como bomberos, policías y personal de protección civil y para los mayores de 80 años por su mayor vulnerabilidad.
¿Qué es la gripe?
La gripe es una enfermedad vírica infecciosa de alto contagio que produce fundamentalmente síntomas respiratorios y que no tiene tratamiento, salvo los puramente paliativos de los síntomas. Esto significa fundamentalmente que no responde a la administración de antibióticos, ya que éstos están indicados para combatir las infecciones bacterianas. Sí puede darse el caso que una gripe prolongada derive en una infección bacteriana, por el estancamiento de las secreciones mucosas, y que sea necesario el suso del antibiótico, pero en cualquier caso debe ser prescrito por el médico.
¿Cómo se distingue una gripe de un catarro?
Ambas enfermedades son procesos víricos. Los procesos gripales, además de tener síntomas catarrales (tos, aumento de la mucosidad nasal, picor y dolor de garganta) presentan fiebre alta (más de 38 grados), dolores musculares y articulares, intenso malestar general y cansancio generalizado.
¿En qué periodo se puede contagiar el virus?
El virus se puede transmitir desde un día antes de empezar con los síntomas hasta 7 días después. El virus de la gripe presenta una capacidad máxima de contagio los 3 primeros días desde que empiezan los síntomas pero se puede seguir transmitiendo hasta 7 días después por lo que se recomienda quedarse en casa para asegurarse de no transmitirlo a otras personas.
¿Qué se puede hacer para evitar el contagio?
- Evitar tocarse los ojos, la nariz o la boca después de haber compartido espacio con personas infectada
- Lavarse las manos con frecuencia. Las microsecreciones que se emiten al estornudar, toser o hablar pueden quedarse en las manos donde el virus puede sobrevivir hasta cinco minutos. También pueden depositarse en superficies (de muebles, pomos, objetos…) donde el virus puede permanecer de horas a días: por eso es importante limpiar más frecuentemente estas superficies con los productos de limpieza habituales.
- Evitar los besos y contacto muy cercano, así como compartir vasos, cubiertos y otros objetos que hayan podido estar en contacto con saliva o secreciones.
¿Qué hacer para no contagiar a los demás?
- En caso de tener la gripe es importante para evitar que continúe la cadena de contagios taparse la boca y la nariz con un pañuelo de papel al estornudar o toser y justo después tirar el pañuelo usado a la basura.
- Disponer de un espacio individual y bien ventilado.
- Comunicar la situación a familiares, amigos y centro de trabajo o estudio, para reducir las visitas y contactos entre personas hasta 24 horas después de la desaparición de la fiebre sin necesidad de administrar antitérmicos.
- Si además la persona enferma vive sola, conviene que cuente con alguien conocido que esté pendiente de ella o que pueda ayudarla en caso necesario.
¿Qué tenemos que hacer si tenemos síntomas de gripe?
En la mayor parte de los casos la gripe se cura sola y no hay que tomar ninguna medida especial, salvo las habituales, por lo se recomienda:
- Guardar reposo en el propio domicilio.
- Beber abundantes líquidos (agua, zumos...).
- Alimentarse de forma sana y equilibrada (frutas y verduras...).
- Mantener una buena higiene general de la casa y lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón.
- Para el control de la fiebre, utilizar antitérmicos que lleven, preferiblemente, paracetamol en su composición.
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