Dada la situación, es importante suscribir una póliza de seguro dental que cubra este problema tan común; así ahorraremos mucho dinero y garantizaremos a nuestros hijos una correcta salud bucodental.
¿Cuándo empiezan a salir los dientes?
Suelen aparecer hacia los seis u ocho meses de vida del bebé. Generalmente, rompen primero los incisivos centrales inferiores. Entre cuatro y ocho semanas más tarde, salen los cuatro dientes superiores frontales. Aproximadamente un mes después, rompen los incisivos laterales inferiores. Luego aparecen los primeros molares, y finalmente los colmillos superiores e inferiores. Pero tan normal es que nazcan en un orden como en otro y antes que después de las fechas indicadas.
¿A qué edad se completa la primera dentición?
La mayoría de los niños tienen todos sus dientes de leche (20 en total) entre los 20 y los 30 meses.
¿Y la segunda?
La permanente o definitiva comienza a brotar hacia los seis años de edad, tras la caída de cada correspondiente pieza de leche. Suele iniciarse con las llamadas muelas de los seis años; posteriormente, se van sustituyendo los elementos de la primera dentición en el mismo orden en que aparecieron. Tras la adolescencia pueden aparecer las muelas del juicio; aunque es normal que se retrasen muchos años o incluso que no aparezcan nunca. La dentición definitiva está formada por 32 elementos.
¿Es dolorosa la erupción?
Para algunos bebés sí, para otros resulta molesta porque babean más y eso les irrita la piel. Los hay que se muestran incómodos y llorosos, de mal humor y con alteraciones en el sueño.
¿Puede provocar fiebre?
En principio no, pero muchos padres observan que las encías hinchadas e irritadas coinciden con un aumento de la temperatura de su bebé. Si esto ocurre, puede que se deba a otro motivo, por eso conviene consultar siempre con el pediatra.
¿Cómo aliviar las molestias?
Debemos secar a menudo las babas del bebé con un pañuelo suave para evitar la irritación de la piel y colocar algo absorbente debajo de su cara mientras duerme. Podemos darle algo para morder: objetos de goma, aros fríos o incluso un paño húmedo que haya estado en la nevera durante media hora. Le aliviará que frotemos sus encías con un dedo limpio.
¿Por qué son importantes los dientes de leche?
Porque mantienen el espacio en los maxilares para la dentición definitiva. Si se pierde un diente de leche antes de lo debido, las piezas adyacentes pueden moverse y no dejar espacio suficiente para cuando salga la siguiente dentición, de manera que quede apiñada o torcida. Unos dientes fuertes y saludables permiten masticar adecuadamente los alimentos, hablar y pronunciar correctamente, tener una sonrisa estética y gozar de armonía facial.
¿Es posible prevenir la caries?
Existe un factor genético, pero también podemos hacer mucho para impedir su aparición: instaurar hábitos adecuados de higiene, evitar alimentos cariogénicos y acudir a las revisiones que establezca el dentista. La fluoración del agua permite rebajar su prevalencia en un 40-60%. Y otra cosa: nunca hay que endulzar el chupete del bebé ni dejar que se acueste con el biberón de leche, zumo...
¿Debemos prohibirles las golosinas?
La sacarosa es muy cariogénica. Las chucherías, y sobre todo las pegajosas, resultan perjudiciales, pero prohibir las golosinas sería privar a los pequeños de uno de los grandes placeres de la infancia. Lo adecuado es que las tomen de forma excepcional, todas de una vez, y que después se laven los dientes.
¿Cuándo debe el niño empezar a cepillarse los dientes?
Desde que aparece la primera pieza, los padres deben limpiarla con una gasita al menos una vez al día, preferentemente antes del sueño nocturno. Hacia los dos años, es importante establecer el hábito del cepillado; al principio sin dentífrico y, a partir de los tres años, con una cantidad muy pequeña (como un guisante). Habrá que incentivar al pequeño, premiarle, ayudarle a iniciar su tarea, supervisar... y dejar que nos vea cómo lo hacemos nosotros cada día.
¿Hasta qué edad hay que ayudarle con la higiene dental?
Los niños pequeños no son capaces de cepillarse los dientes solos. Necesitarán ayuda y supervisión hasta los siete u ocho años.
¿Deben cepillarse después de cada comida?
Sí. Podemos empezar sólo con la noche, seguir con dos sesiones diarias y luego hacerlo de forma sistemática cada vez que el niño coma.
¿Cuál es la forma correcta?
Hay que limpiar las superficies externas de los dientes colocando el cepillo en un ángulo de 45º, barriendo desde la encía hacia el diente. Continuar con las superficies internas de los dientes posteriores y anteriores con pequeños movimientos de arriba abajo. Las superficies superiores de masticación hay que limpiarlas cuidadosamente de delante hacia atrás y de atrás hacia delante. También hay que cepillarse las encías con suavidad, la lengua y la cara interna de los carrillos.
¿Qué se precisa para una buena limpieza?
Un cepillo que se adapte al tamaño y forma de la boca y a la capacidad manual del niño; debe reemplazarse cada tres meses. Una pasta de dientes adecuada en cuanto el pequeño sea capaz de escupirla y no tragarla. Un colutorio para que aprenda a enjuagarse bien. Seda dental para limpiar los espacios interdentales.
¿Hay que dar flúor a los niños?
El pediatra conocerá la fluoración del agua de su zona y decidirá si conviene o no suministrar algún suplemento. Es importante que no se haga a la ligera, pues el exceso de flúor puede provocar manchas en los dientes. Nunca se tomará antes de los seis meses, y tampoco a la vez que se ingieren productos lácteos. El médico, dependiendo de cada caso y la edad del niño, recomendará las dosis y los distintos tipos de presentación (gotas, comprimidos...).
¿Cómo actúa el flúor?
Fortalece la estructura del diente y lo hace más resistente a la caries. El odontopediatra podrá considerar aplicar otros tratamientos; él determinará la dosis correcta.
¿Es bueno usar dentífricos fluorados?
La Asociación Dental Americana recomienda que los niños usen una pasta dental con flúor una vez que sepan escupir debidamente el dentífrico y no lo ingieran.
¿Cuándo hay que comenzar las visitas al dentista?
En el primer cumpleaños, si no existe ningún problema antes. Seguramente, el dentista u odontopediatra querrá revisar al niño dos veces al año. Un seguimiento adecuado permite una buena prevención y la posibilidad de detectar a tiempo cualquier problema.
¿Qué profesional elegir?
No todos los dentistas están preparados para atender a los niños. Se requiere una muy alta cualificación y ciertas habilidades psicológicas para tratar con los pequeños y, a veces, corregir sus conductas o hábitos inadecuados. Lo ideal es buscar un odontopediatra. Este especialista sabrá prever el desarrollo bucal y solucionar cuanto antes los problemas ortodóncicos. Cuanto antes se traten las malposiciones dentales y las alteraciones maxilares, mejor.
¿Por qué las muelas se carían tan fácilmente?
Porque su superficie trituradora es rugosa y desigual, con pequeñas grietas y ranuras. La comida y los gérmenes se depositan en esas rugosidades, y pueden permanecer allí durante mucho tiempo, incluso tras el cepillado.
¿Qué son los selladores dentales?
Una capa plástica muy fina que se aplica sobre las superficies de las muelas, es algo así como si se pintaran con un líquido. Éste se endurece rápidamente y forma un recubrimiento protector. Puede llevarse a cabo en la consulta del dentista y, a veces, también en la escuela.
¿Por qué son necesarios?
Porque pueden prevenir la caries, ya que cubren las superficies trituradoras de las muelas e impiden la entrada de gérmenes y partículas de comida.
¿Cuándo deben aplicarse?
En cuanto salgan las muelas permanentes, antes de que la caries pueda dañarlas; esto es, entre los 5 y 7 años de edad. Las segundas muelas permanentes crecen entre los 11 y los 14 años. También los premolares pueden necesitar selladores.
¿Es necesario sellar las piezas de leche?
Algunos dentistas así lo recomiendan, especialmente en los casos en que tienen grietas y ranuras profundas.
¿Cuánto tiempo protege un sellador?
Hasta 10 años, pero es necesario que el dentista revise periódicamente que no se ha desprendido o gastado; si es así, deberá reforzar la aplicación.
¿Cuándo es necesaria la ortodoncia?
En los casos de apiñamiento dental, dientes inclinados hacia fuera, mordida inadecuada y protrusión de mandíbula. Si estos problemas no se tratan a tiempo, se agravan, y su solución será más difícil y costosa en el futuro. La ortodoncia temprana permite el crecimiento de la mandíbula de forma adecuada, mejora la estética y la autoestima del niño y corrige problemas respiratorios y del habla. Además, los dientes bien colocados son más fáciles de limpiar y, por tanto, menos susceptibles a las caries y enfermedades de las encías.
¿Cómo tratar un traumatismo en los dientes o encías?
Si el niño sangra, hay que mojar una gasa con agua fría y presionar la zona afectada. En caso de inflamación en la encía, ofrecerle un cubito de hielo para que lo chupe. Si una pieza se rompe, se astilla o se pierde, conviene acudir al dentista inmediatamente.
¿Qué hacer ante la pérdida de una pieza?
Si es de leche, no será reimplantada, pero hay que ir al dentista para que valore la lesión y la necesidad de poner un separador que mantenga el espacio. En caso de pérdida de una pieza permanente o parte de ella, hay que coger el diente o fragmento evitando tocar la raíz, guardarlo en un recipiente con leche y acudir inmediatamente a un especialista. No se debe frotar el diente ni lavarlo con agua, porque el cloro podría dañarlo. Si el niño es suficientemente mayor como para no tragarlo, lo mejor es volvérselo a poner en su alveolo suavemente y darle una gasa para que la muerda y mantenga el diente en su sitio mientras le llevamos al dentista.
Webs de interés
www.seopnet.net, la web de la Sociedad Española de Odontopediatría, con consejos y respuestas para padres.
www.aeped.es. Asociación Española de Pediatría
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