Se calcula que cada año hay en el mundo unos 500.000 casos, de los cuales son mortales unos 280.000. En España mueren alrededor de 700 mujeres por esta causa y se diagnostican 2.100 nuevos casos cada año, y eso que tenemos una de las tasas de menor incidencia en toda Europa.
¿Qué provoca este cáncer?
Un virus, el VPH o virus del papiloma humano, que tiene más de 120 variantes. La mayoría ocasionan infecciones leves que desaparecen por sí solas y no causan ningún problema, pero hay unos 30 tipos del virus que pueden derivar en cáncer de cérvix, ano, pene, vagina... Se sabe que los denominados VPH 16 y 18 son responsables del 70% de los tumores de cuello de útero. Algunas variedades de este virus también pueden causar verrugas genitales que no tienen nada que ver con el cáncer.
¿Cuál es el riesgo de infectarse?
Se calcula que el 50% de las personas que hayan mantenido relaciones sexuales tendrán el virus del papiloma humano en algún momento de su vida. Puede contagiarse tanto a hombres como a mujeres, y ambos pueden transmitirlo. Es posible que la persona afectada no tenga ningún síntoma, incluso años después del contagio.
¿Quién tiene riesgo de contraer el VPH?
Toda persona que tenga contacto genital con otra.
¿Cómo se transmite el VPH?
Por vía sexual (vaginal, anal u oral) o por contacto genital piel con piel.
¿Qué significa estar infectado por el VPH?
Mucha gente tiene una infección por VPH, pero en la mayoría de los casos desaparece espontáneamente sin ningún problema. Sin embargo, en algunas mujeres esta infección permanece y tienen mayor riesgo de desarrollar un cáncer de cuello de útero.
¿Hay personas más propensas que otras a infectarse?
La franja de edad con mayor riesgo de contagio del virus es la de mujeres entre 15 y 25 años. El riesgo aumenta si se tienen relaciones sexuales muy tempranas, cuando hay muchas parejas sexuales, promiscuidad en uno o ambos miembros de la pareja, antecedentes de enfermedades de transmisión sexual y no utilización de preservativos.
¿Cómo se detecta el cáncer?
La citología es la única manera de encontrar las células anormales en su primera etapa, cuando pueden ser tratadas con muchísimas posibilidades de éxito. Desde que se detectan las células anormales hasta que se desarrolla un cáncer, transcurren muchos años, y no hay síntomas ni signos evidentes hasta que el cáncer ha progresado. Afortunadamente, las fases precancerosas son muy fáciles de tratar. Por eso es tan importante someterse a revisiones ginecológicas periódicas.
¿Se puede prevenir el contagio del VPH?
Sólo con abstinencia sexual. Puede ayudar tener pocas parejas sexuales que, a su vez, hayan tenido pocas relaciones anteriores. No se sabe si todos los preservativos protegen y, además, hay áreas de contagio que el condón no cubre.
¿Tiene tratamiento?
El virus no desaparece nunca, pero puede que no nos cause ningún problema. Ciertas anormalidades causadas por el VPH en el útero pueden ser extirpadas fácilmente, de manera que no se desarrollará un cáncer. La extirpación suele ser muy sencilla, incluso a veces se hace en régimen ambulatorio. Si se detecta a tiempo, no alterará la capacidad para tener un embarazo normal.
¿Se curan las verrugas genitales?
Existen muchos tratamientos, pero siempre existe la posibilidad de que el virus siga ahí y se contagie a otros. Las verrugas no tratadas pueden desaparecer, quedarse como están o aumentar en tamaño y cantidad, pero no dan lugar a un cáncer.
¿Para qué sirve la nueva vacuna?
La vacuna no cura, sólo previene. Ha resultado eficaz en el cien por cien de los ensayos frente a los tipos 16 y 18, que son los responsables del 70% del cáncer de cuello de útero, y también inmuniza contra las variedades 6 y 11, que causan el 90% de las verrugas genitales.
¿La vacuna inmuniza para siempre?
Aún no se sabe si proporcionará inmunidad permanente.
¿Quiénes deben vacunarse?
Todas las mujeres antes de empezar a tener relaciones sexuales. Lo ideal es que se suministre a las niñas entre los 9 y los 12 años. Eso podría lograr erradicar este tipo de cáncer en dos o tres generaciones. La vacuna pasa a incluirse en el calendario vacunal español desde enero de 2008. Las comunidades autónomas la irán incorporando según sus criterios.
¿Cómo se aplica la vacuna?
Se administra en tres dosis (la segunda se pone a los dos meses de la primera y la tercera, a los seis), mediante una inyección intramuscular, en el brazo o el muslo.
¿Se puede comprar?
Sí. En las farmacias se vende por unos 400 € las tres dosis. Se comercializa con el nombre de Gardasil.
¿Contra qué protege la vacuna?
Además de contra el cáncer de cuello de útero, provocado por las variantes descritas del VPH, también puede ser eficaz frente a algunos tumores anogenitales y orofaríngeos, y contra el 90% de las verrugas genitales.
¿Tiene alguna contraindicación vacunarse?
No, salvo que la vacuna lleve a la mujer a relajarse en las medidas de prevención y detección precoz. Hay que tener en cuenta que el virus puede permanecer durante años sin dar muestras, por lo que nunca se deben suprimir los controles ginecológicos periódicos. También es importante recordar que existen variantes del virus para las que la vacuna no inmuniza.
¿Debería vacunarse alguien que ya tenga el virus?
Si una persona tiene ya un tipo del virus, puede la vacuna haga que no se infecte por los otros tipos.
¿Puede la vacuna contagiar accidentalmente el virus?
No, porque no contiene el virus del papiloma humano.
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