Esta especie de represamiento hace que la vena se agrande. Generalmente, ocurre en las venas de las piernas, pero puede darse en otras partes. Se trata de un problema muy frecuente: una de cada diez personas lo padece, y es más frecuente en las mujeres.
¿Qué provoca este cáncer?
Un virus, el VPH o virus del papiloma humano, que tiene más de 120 variantes. La mayoría ocasionan infecciones leves que desaparecen por sí solas y no causan ningún problema, pero hay unos 30 tipos del virus que pueden derivar en cáncer de cérvix, ano, pene, vagina... Se sabe que los denominados VPH 16 y 18 son responsables del 70% de los tumores de cuello de útero. Algunas variedades de este virus también pueden causar verrugas genitales que no tienen nada que ver con el cáncer.
Los síntomas
Dolor en las piernas, pesadez, calambres, picores…
Venas visibles, abultadas y agrandadas
Hinchazón leve y coloración más clara en los tobillos
Úlceras en la piel cercana al tobillo
CUÁLES SON LOS FACTORES DE RIESGO?
La herencia: tener antecedentes familiares incrementa el riesgo
Ser mujer: la dilatación de las venas es mayor por la acción hormonal
Tomar anticonceptivos o terapias hormonales
Trabajar de pie
Los embarazos: aumenta la cantidad de sangre y el feto comprime las venas de la pelvis
¿Cuándo hay que consultar?
Si producen dolor
Cuando empeoran
Cuando no se siente alivio al poner las piernas en alto
Cuando no mejoran al evitar permanecer de pie
Cuando aumenta de repente la hinchazón
Si hay fiebre
Si se produce enrojecimiento de la pierna
En caso de que aparezcan úlceras
El diagnóstico
Las varices suelen apreciarse a simple vista cuando el afectado está parado de pie, o bien sentado pero con las piernas sin apoyar. En ocasiones, se hace una ecografía especial para detectar el flujo sanguíneo; se trata del doppler, un estudio no doloroso de la circulación venosa.
Tratamiento conservador
En principio se intenta mejorar la situación con algunas medidas: evitar estar mucho tiempo de pie, sentarse con las piernas en alto, dormir con los pies un poco más elevados, usar medias de compresión… Pero las varices tienden a empeorar con el tiempo. En esos casos, puede estar indicada la cirugía.
¿Qué complicaciones pueden darse?
FLEBITIS. Inflamación crónica de una vena; en la mayoría de los casos, sólo produce molestias locales.
ÚLCERAS VARICOSAS. Lesión cutánea, casi siempre dolorosa. Se localiza preferentemente en la cara interna de la pierna, a la altura del tobillo.
SANGRADO DE LAS VARICES. Es muy escandaloso, pero no suele tener consecuencias graves.
MEDIDAS PARA PREVENIRLAS
No permanecer mucho tiempo sentado con las piernas cruzadas
No estar largo rato de pie sin moverse
No llevar pantalones o faldas demasiado ajustados
Evitar las ligas, cinturones, zapatos estrechos…
Huir de los ambientes excesivamente calurosos
No permanecer al sol durante mucho rato: si estamos en la playa, tomar baños frecuentes
Utilizar medias de compresión
Sentarse con las piernas en alto siempre que sea posible
Por la noche, acostarse con las piernas un poco más elevadas que el cuerpo
Practicar ejercicio: caminar, nadar, montar en bicicleta
Procurar subir las escaleras andando
No usar tacones altos
Llevar una alimentación sana y mantenerse en el peso adecuado
En la ducha, procurar terminar con agua fría para activar la circulación de las piernas
Masajes e hidroterapia
El masaje activa la circulación sanguínea, pero es el médico quien ha de indicar su conveniencia y, en caso de que lo recomiende, siempre debe darlo un profesional, porque presionar las venas varicosas puede ser dañino. Como norma general, el masaje tiene que ser superficial, de abajo arriba, y los trombos no deben trabajarse nunca.
Los baños alternos de agua caliente y fría también reactivan la circulación. Hay que procurar resistir durante un minuto apuntando con la ducha hacia las zonas afectadas, alternar con agua al gusto y repetir tres o cuatro veces para finalizar siempre con agua fría.
Tratamientos farmacológicos
Algunos productos farmacológicos y de herbolario pueden aliviar los síntomas, aunque no consiguen eliminar el problema. Los pacientes que recurren a ellos suelen experimentar ciertas mejoras, pero sólo en casos de varices leves.
¿Cuándo es preciso operar?
Si provocan molestias, dolor, pesadez, sensación continua de cansancio...
Cuando hay alteraciones cutáneas, irritación, llagas, úlceras, eccemas…
Si existen complicaciones o se cree que pueden llegar a producirse, como coágulos sanguíneos.
Por razones estéticas.
Tratamientos quirúrgicos
Existen diversas técnicas quirúrgicas (ablativa, hemodinámica, stripping, flebectomía, CHIVA, endoláser…) que ayudan a eliminar la sangre estancada y que redireccionan el flujo sanguíneo por otras venas más profundas.
Estos son algunos procedimientos:
EXTIRPACIÓN DE LA VENA. Se hace con anestesia general o epidural. El cirujano practica una incisión en el extremo del tobillo y otra en la ingle de la vena varicosa y la extrae. También se pueden hacer otras incisiones quirúrgicas pequeñas sobre las venas. Esta técnica cada vez se utiliza menos.
ABLACIÓN ENDOVENOSA. Es un procedimiento ambulatorio en el cual se utiliza calor para destruir el tejido venoso. Se inserta una sonda muy fina en la vena a través de una pequeña incisión en la piel, bajo anestesia local. Luego, con láser o radiofrecuencia, se cauteriza la vena. Es el procedimiento más usado, puesto que da muy buenos resultados, los pacientes sienten menos dolor y se recuperan antes.
Tratamientos no quirúrgicos
LA ESCLEROTERAPIA. Se practica mientras el paciente está de pie y puede hacerse en régimen ambulatorio, sin anestesia, porque apenas produce dolor. Consiste en inyectar una solución en cada vena varicosa para provocar la coagulación y así cerrar la vena. Está indicado en casos de varices pequeñas. También las arañas vasculares pueden tratarse con una inyección de químicos para sellar las venas. Después del procedimiento, se pone un vendaje elástico bien ceñido para reducir los hematomas y las posibles hemorragias.
Expectativas después de la cirugía
La mayoría de los pacientes que se someten a cirugía de venas varicosas quedan muy satisfechos con los resultados. En ocasiones, persiste cierta inflamación y decoloración de la piel durante unos meses, pero el dolor y las molestias se reducen notablemente o incluso desaparecen.
¿Cuánto dura el posoperatorio?
El paciente puede reanudar su vida normal casi inmediatamente tras la terapia de ablación endovenosa y la escleroterapia. La extirpación quirúrgica de las venas, en cambio, requiere al menos siete días de reposo.
Cuidados
Después del tratamiento, las piernas se vendan.
En algunos casos se puede caminar el día de la cirugía; de hecho, puede ser aconsejable para minimizar la hinchazón y evitar el riesgo de una trombosis venosa profunda.
Cuando sea posible, los pies deben mantenerse levantados por encima del nivel del corazón.
Webs de interés
http://www.todovarices.com
http://www.infovarices.com
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