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La sangre del cordón umbilical ya no se tira tras el parto. Hoy se sabe que tiene un gran valor porque puede salvar la vida a pacientes con problemas medulares. Por eso muchas parejas deciden donarla para ayudar a otros, o bien guardarla por si su hijo o alguien de la familia pudiera necesitarla en un futuro.
¿Para qué sirve?
Esta sangre es rica en células madre sanguíneas o hematopoyéticas que pueden curar a personas con enfermedades en su médula ósea, por ejemplo, a quienes padecen leucemia entre otras patologías. Estas células madre están especializadas en la renovación de las células sanguíneas, imprescindibles para la vida.
Además, también se utilizan en investigaciones científicas para el tratamiento de otras enfermedades, como el párkinson o la diabetes.
La donación
Cualquier parturienta sana con un embarazo normal puede donar la sangre del cordón umbilical si así lo desea. Para ello debe adjuntarse una historia clínica que asegure que no tiene enfermedades infecciosas ni hematológicas ni de otro tipo, y hacerle un análisis de sangre en el momento del parto. Además, es necesario examinar al bebé para comprobar su buen estado de salud y, normalmente, volverle a revisar a los tres meses de recoger la muestra.
Es obligatorio firmar un consentimiento informado.
No se podrá donar en caso de parto prematuro, pero da igual que el bebé nazca por cesárea o de forma fisiológica.
La donación no implica ningún riesgo para la madre ni para el recién nacido, no resulta dolorosa ni añade ninguna molestia a los donantes y sí la satisfacción de poder ayudar a otros con lo que ellos ya no necesitan.
No se puede pagar ninguna compensación económica por la donación y los datos de la sangre serán tratados de forma confidencial y almacenados de manera codificada.
El proceso
Nada más nacer el niño, se corta el cordón umbilical, como siempre, se desinfecta y se recoge la sangre que éste contiene mediante una punción. También se secciona un fragmento del cordón para realizar un análisis del tejido. Esto se hace antes de la expulsión de la placenta, pero no interfiere en el proceso del parto.
A continuación se conserva en un contenedor de nitrógeno líquido durante el tiempo necesario con el fin de que pueda utilizarse para realizar un transplante, bien al propio donante o bien a un receptor compatible.
Hay que tener en cuenta que alrededor de un 40 % de las muestras recogidas no se pueden utilizar porque no tienen la celularidad adecuada o bien porque la sangre se contamina durante el proceso.
El almacenamiento
Existen varios bancos de sangre de cordón umbilical (SCU) públicos y privados, para uso general o autólogo (para uno mismo).
En nuestro país es el Registro Español de Donantes de Médula Ósea, REDMO, el organismo que coordina las búsquedas, almacenamiento, análisis, distribución… de la sangre de cordón.
La Fundación Josep Carreras, a través del REDMO, dispone de un servicio para facilitar la búsqueda de unidades de sangre de cordón umbilical adecuadas para pacientes que requieren un trasplante y no disponen de un donante compatible entre sus familiares.
Alrededor de un 70% de las búsquedas de donante compatible que se hacen en el REDMO incluyen la posibilidad de buscar, además de médula ósea, también una unidad de sangre de cordón umbilical.
La utilización
Los trasplantes de sangre de cordón umbilical son cada día más habituales en niños y en adultos enfermos de leucemia. El criterio de uso de esta sangre es que sirva para realizar un trasplante a cualquier paciente anónimo del mundo que lo necesite con la mayor compatibilidad entre receptor y donante.
Dónde informarse
Normalmente, ya en los cursos de preparación al parto hablarán a la gestante sobre esta posibilidad. También los ginecólogos y matronas pueden proporcionar la información necesaria. También la maternidad donde tenga lugar el parto informará a los padres por si desean hacer esta donación.
La Organización Nacional de Transplantes, en su página web, www.ont.es, incluye un listado de las maternidades y bancos de sangre de cordón umbilical autorizados para este fin.
Las compañías de seguros médicos privados ofrecen ayudas a sus clientes para la crioconservación de estas células madre. La asegurada podrá solicitar que le informen del precio, el lugar donde va a conservarse la sangre, durante cuánto tiempo, etc. con antelación al parto.
Las cifras
Según el Registro de Donantes de Médula Ósea, en España hay casi 50.000 unidades de sangre de cordón almacenada. Esto coloca nuestro país en el quinto lugar del mundo en número de unidades y representa una subida del 14 % con respecto al año anterior.
Durante 2010 se realizaron en España 404 trasplantes de médula ósea y sangre de cordón, de los que 142 procedían de sangre de cordón umbilical.
Conservación para uso propio
Las maternidades que cuentan con autorización para ello informarán sobre el procedimiento a los padres. De forma pública solo podrá conservarse la sangre del cordón para uso propio si existe indicación médica, por algún problema grave detectado en el bebé o en su familia más directa.
En realidad, el propio donante, o sea, el bebé del que se extrajo la sangre del cordón, tiene pocas probabilidades de beneficiarse de ello, ya que, en caso de necesitar un trasplante por una enfermedad genética o congénita, es probable que las anomalías estén presentes en las células del propio cordón.
Solo sería posible usar esta sangre para uso propio en caso de una enfermedad adquirida, no congénita.
Según la Organización Nacional de Trasplantes, es "extremadamente baja" la probabilidad de que un niño utilice sus propias células almacenadas. Hasta el momento solo se han registrado en el mundo tres casos de autotrasplante, frente a los cerca de 9.000 efectuados a otras personas.
El precio
La donación para cualquiera que pueda necesitarlo es gratuita, claro. Pero cuando se quiere guardar la sangre para uso propio y sin que exista indicación médica, el precio es muy variable de unos bancos a otros, y también las cantidades que ofrecen las compañías aseguradoras para financiar una parte de este servicio.
Los bancos privados suelen firmar un contrato con los padres que puede variar desde los 500 a los casi 2.000 euros, dependiendo de la empresa que lo realice. En ocasiones existe una cuota anual que puede ir de los 50 a los 150 euros. También existe un límite de tiempo para la conservación que ronda los 25 años.
Nuestra compañía privada de salud podrá informarnos de qué prestaciones y subvenciones ofrece para la extracción de sangre y su conservación. |