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¿Cuánto cuesta hacerse una radiografía o un análisis de diagnóstico? ¿Y el tratamiento de una enfermedad oncológica? ¿Y operarse de apendicitis? Para el Ministerio de Sanidad la falta de información sobre el verdadero coste de las intervenciones y actos médicos hace que muchos usuarios se tomen a la ligera el uso del servicio sanitario público, o incluso se llegue al abuso.
Precisamente, en el “Barómetro 2009”, encuesta sobre la valoración ciudadana del sistema sanitario público, se incluía como novedad una pregunta sobre la financiación sanitaria. Según este informe, sólo el 27,2 por ciento de los encuestados sabe que el Sistema Nacional de Salud se financia vía impuestos. El porcentaje restante cree que se financia mediante las cotizaciones a la Seguridad Social (46,2 por ciento) o de forma combinada (15,8 por ciento). A la vista de estos resultados se planteó en el último Consejo Interterritorial la necesidad de que el ciudadano cambie su percepción de gratuidad del sistema sanitario público y tome conciencia de la moderación en su uso.
El ciudadano no tendrá que abonar nada
La implantación de una factura simbólica a la vuelta del verano irá acompañada de una campaña informativa para fomentar un adecuado uso de los servicios sanitarios. El ciudadano no tendrá que abonar nada, sólo recibirá la información del coste de los actos médicos recibidos.
Y aunque Sanidad aún no ha definido el formato de factura que trasladará a las Comunidades Autónomas, ni lo que cuestan verdaderamente las prestaciones y los medicamentos subvencionados por la Sanidad pública, ni si se aplicarán unos precios medios de los hospitales o el propio de cada centro, empiezan a airearse en los medios de comunicación los primeros datos la “lista de precios” que prepara Sanidad.
El trasplante cardio-pulmonar, el más caro
Según este listado provisional, que recoge las tarifas de 2008 y, por tanto, es susceptible de actualización, el trasplante más barato para el sistema sanitario es el «renal infantil», que asciende a un importe de 31.551 euros. Los más caros son el trasplante pulmonar infantil y adulto, y el cardio-pulmonar de adultos, cuyo precio es de 70.576 euros.
Trastornos cardiacos y tratamientos oncológicos
El borrador incluye también algunos de los principales procesos con hospitalización. Entre los más frecuentes figuran los tres tipos de bypass coronario, cuyo coste oscila entre los 10.662 y los 27.054 euros; el tratamiento de los trastornos cardíacos congénitos y valvulares a menores de 18 años, que asciende de media a 2.218 euros, o la aplicación de radioterapia y de quimioterapia que oscila entre los 3.653 y 3.434 euros.
Apendicitis a 2.500 euros
Combatir una neumonía simple u otros trastornos respiratorios equivalentes le cuesta al sistema 4.474 euros, y un procedimiento quirúrgico con diagnóstico principal de enfermedad mental, 9.676. Un parto natural sin complicaciones son 1.600 euros, una cesárea, 3.000 y el coste de la atención exitosa al recién nacido, cuyo peso al nacer es inferior a los 750 gramos supera los 53.300 euros. Una apendicitis sin complicaciones serían 2.500 euros y hasta 6.000 euros si se complica en peritonitis. La terapia contra la tuberculosis que requiera procedimiento quirúrgico se eleva hasta los 10.183 euros.
Pruebas diagnósticas
Entre las pruebas médicas más comunes realizadas en los centros sanitarios, un TAC, un escáner, una resonancia magnética o una biopsia rondan los 100 euros. Una ecografía de abdomen le cuesta a las arcas públicas 35 euros.
¿Copago en la sombra?
Y aunque la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez afirma que la “factura en la sombra” es simplemente una más entre las medidas para “promover el ahorro mediante la información” lo cierto es que tras esta iniciativa planea otra sombra, la del temido copago sanitario.
Según los analistas económicos de nuestro país, sólo la participación del usuario en el gasto derivado del uso de la asistencia sanitaria resolvería el problema de financiación de la sanidad pública española, sobre todo en la actual situación de crisis.
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