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Los datos del Instituto Nacional de Estadística, INE, demuestran que las mujeres tienen su primer hijo cada vez más tarde y, además, que el promedio de hijos por mujer sigue disminuyendo: estamos en una tasa de 1,41.
En un adelanto de cifras, el INE sitúa la edad media de las mujeres que han sido madres en España en el primer trimestre del año 2011 en los 31,06 años; lo que eleva la edad con respecto al año 2010, cuando se situó en los 30,9. La media de hijos por mujer cayó dos centésimas respecto a periodos anteriores.
Por comunidades
La edad media más elevada de España se da en Vizcaya y Guipúzcoa, donde las mujeres rondan los 32,3 años cuando tienen su primer hijo. Siguen Palencia, Coruña y Valladolid. Por debajo de los 30 años de edad media solo están las madres de Ceuta, Melilla y Almería.
Respecto al número total de nacimientos, entre enero y abril de este año, se han producido en España 120.566, de los que 62.174 fueron niños y 58.392, niñas.
Mejor control
Es cierto que ahora existe menos riesgo en la maternidad tardía, puesto que las mujeres están muy controladas y suelen detectarse los problemas, pero conocerlos no significa necesariamente que puedan evitarse.
Los recursos técnicos y avances científicos ayudan a la detección precoz. Por ejemplo, las ecografías de alta resolución descubren muchas malformaciones físicas del futuro bebé. La amniocentesis y otros análisis permiten estudiar los cromosomas del feto.
Pero los riesgos crecen progresivamente con la edad, sobre todo para algunas alteraciones cromosómicas, entre ellas el síndrome de Down (que se produce por la aparición de tres cromosomas 21 en lugar de dos).
Por otra parte, la calidad de los óvulos se deteriora con los años, por lo que se torna más difícil conseguir un embarazo. También se eleva con la edad el riesgo de padecer abortos espontáneos.
La edad ideal
Para disminuir el riesgo de tener hijos con problemas, los expertos recomiendan que la mujer sea madre entre los 22 y los 30 años.
Es cierto que las condiciones de vida actuales, la dificultad para encontrar trabajo o mantener el puesto, los largos horarios, la falta de asistencia en el cuidado de los niños… tienden a retrasar la maternidad. Así que si una mujer llega a los 40 años sin haber encontrado el momento, no es obligatorio que renuncie a ser madre, pero sí que medite seriamente sobre los riesgos que corre y piense si está dispuesta a abortar en el caso de que el feto esté afectado por alguna anomalía detectable o a afrontar las dificultades que acarrea tener un hijo con problemas.
También influye la edad del padre
A partir de los 35 años también los hombres tienen riesgo de engendrar hijos con malformaciones, aunque la frecuencia es mucho menor.
Un estudio llevado a cabo por la Universidad Autónoma de Barcelona revela que aumentan las anomalías cromosómicas en el esperma con el paso de los años: cada diez años se incrementa un 17 por ciento el riesgo de alteraciones en determinados cromosomas de los espermatozoides. Esto significa que el esperma de un hombre de 60 años contiene un 17 por ciento más de gametos anómalos que cuando tenía 50 años, y un 17 por ciento más que a los 40 años...
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