Los beneficios para el paciente son enormes y los riesgos muy reducidos. Sin embargo, no todo el mundo puede someterse a estas intervenciones, bien porque no reúne los requisitos necesarios o bien por su elevado coste. La Seguridad Social no las incluye, salvo aquellos casos que de ningún modo puedan considerarse “cirugía cosmética”. Algunas Aseguradoras Médicas sí lo hacen y otras conceden ayudas o subvenciones.
Un defecto muy común
Uno de cada tres españoles precisa utilizar gafas o lentillas por tener una imperfección en la córnea o el globo ocular. Eso hace que la luz no se refracte correctamente en la retina y provoque una visión borrosa. Sufren lo que se denomina un error de refracción. En la mayoría de los casos, la forma anómala de la córnea puede ser corregida mediante cirugía refractiva.
¿Cualquiera puede operarse?
No. La cirugía refractiva del ojo no es apropiada para todas las personas, ni tampoco todo el mundo requiere la misma técnica de intervención. Solo el especialista podrá decidir si somos candidatos o no a la operación, y será el quien seleccione la técnica más adecuada.
¿Cuáles son las técnicas quirúrgicas?
Existen varios tipos de procedimientos. El más utilizado es la Cirugía Queratomileusis asistida con Láser Excimer (su sigla en inglés es LASIK).
¿Qué es un Láser Excimer?
Un láser controlado por una computadora que permite el corte preciso de la córnea. Este láser emite un destello de luz ultravioleta, fría e invisible, de enorme precisión.
¿Para qué sirve la cirugía LASIK?
Se practica con mayor frecuencia en las personas con miopía, pero también sirve para corregir la hipermetropía, el astigmatismo y, ocasionalmente, la presbicia. El procedimiento, que debe ser realizado por un cirujano experto, reforma la córnea.
¿Puede eliminarse la presbicia?
No es posible hacer correcciones que permitan que el mismo ojo vea tanto de lejos como de cerca. Pero sí que un ojo vea de lejos y el otro de cerca. Si una persona puede adaptarse a esta corrección, la operación podría eliminar o reducir la necesidad de utilizar gafas para leer. En ocasiones, solo es necesario operar un ojo.
Beneficios de la cirugía LASIK
Para la mayoría de los candidatos, la cirugía LASIK es muy poco dolorosa, de rápida recuperación y suelen quedar muy satisfechos con los resultados. Otros beneficios son:
Puede corregir una variedad grande de miopía, hasta 15 dioptrías.
Es posible repetir la cirugía para mejorar la visión.
El ojo no se debilita.
El posoperatorio es cómodo.
El buen candidato
La FDA norteamericana (Food and Drugs Administration), en cooperación con la Academia Estadounidense de Oftalmología (American Academy of Ophthalmology), ha elaborado los siguientes requisitos para los candidatos a cirugía LASIK:
Edad mínima de 18 años (21 para algunos láseres), debido a que la visión no suele estabilizarse antes de esa edad. Excepcionalmente, se puede operar a niños con un ojo muy miope y otro normal, para prevenir la ambliopía (ojo vago).
No estar embarazada ni lactando, porque eso podría alterar la graduación.
No tomar determinados medicamentos.
Tener los ojos sanos.
Gozar de un buen estado de salud general. No es recomendable para pacientes con diabetes, artritis reumatoide, lupus, glaucoma, infecciones herpéticas del ojo o cataratas.
Al no ser una operación necesaria, es importante meditar detenidamente la decisión. Si la persona se siente a gusto usando gafas o lentillas, no debe someterse a esta cirugía.
Evaluar las expectativas de forma realista.
El candidato tiene que estar enterado de todos los efectos secundarios, los riesgos, los beneficios de la cirugía y las alternativas para su problema.
Los estudios previos
Antes de la cirugía, se hace un estudio ocular completo para confirmar que los ojos están sanos. Se trata de comprobar si es posible aplicar LASIK al paciente, porque no todas las personas pueden ser tratadas con esta técnica. Entre otras pruebas, se practican las siguientes:
Medir el grosor de la córnea.
Ver el fondo del ojo.
Medir la presión ocular.
Realizar una topografía corneal.
El paciente debe firmar un consentimiento informado antes del procedimiento. Es importante que el oftalmólogo le informe de los riesgos, beneficios, alternativas, efectos secundarios y posibles complicaciones.
Si el candidato tiene 40 años o más, debe saber que requerirá gafas para leer (aunque no las necesitara antes de la operación), por la presbicia o vista cansada propia del envejecimiento.
Preparación para la operación
No use lentillas al menos una semana antes de la cirugía.
No lleve maquillaje en los dos o tres días anteriores a la intervención.
En ocasiones, el médico prescribirá un colirio durante los días previos.
El día de la intervención
No es necesario ir en ayunas.
Acuda relajado: la operación no resulta dolorosa.
No se eche colonias, perfumes ni lociones para el afeitado.
Utilice ropa cómoda.
Lleve gafas de sol para cuando salga.
Vaya acompañado y sepa que no podrá conducir cuando termine.
La operación paso a paso
La mayoría de las cirugías refractivas del ojo se realizan ambulatoriamente.
La intervención dura menos de una hora; por ejemplo, para una miopía se tarda entre 10 y 20 minutos por cada ojo.
El único anestésico consiste en unas gotas de colirio que adormecen la superficie del ojo.
El procedimiento se lleva a cabo con la persona despierta.
La cirugía LASIK puede realizarse en uno o en ambos ojos durante la misma sesión.
Le pondrán un aparato para sujetar los párpados y mantener abierto el ojo.
Colabore en cuanto le digan.
A continuación, con un bisturí especial, un microqueratomo, le cortarán un círculo de la córnea del tamaño aproximado de una lentilla, pero no se lo cortarán entero, sino que quedará colgando.
Efectuarán los disparos con láser necesarios para corregir su error refractivo; es decir, pulirán su lecho corneal.
Volverán a colocar el colgajo de córnea en su posición original, sin sutura, ya que cicatriza solo.
Puede que le coloquen un protector o un parche para evitar que se restriegue o presione el ojo, pero normalmente se lo quitarán al día siguiente.
¿Cómo es el posoperatorio?
La recuperación es rápida.
Suele haber sensibilidad a la luz.
Visión borrosa.
Un poco de incomodidad.
Sequedad en los ojos.
Inmediatamente después de la cirugía, puede experimentarse una sensación de ardor, picazón o de que hay arenilla en el ojo.
Ocasionalmente, se produce malestar o dolor leve; en esos casos, el oftalmólogo recetará un analgésico.
Se debe llamar al médico de inmediato si se experimenta un dolor fuerte o si alguno de los síntomas empeora.
La primera consulta después de la cirugía es a las 24 ó 48 horas. Si el médico ha puesto un protector ocular, lo retirará, examinará los ojos y medirá la visión.
Probablemente haya que aplicar gotas para prevenir infecciones durante una semana o dos.
Precauciones
Es muy importante NO restregarse los ojos después de la cirugía, para evitar que el colgajo se salga de su sitio o se mueva.
Tenga cuidado al lavarse la cara o el pelo.
Cuide su postura al dormir para no apoyarse sobre un ojo.
Puede hacer vida normal, pero en los 3 ó 4 días siguientes, modere su actividad.
Si es posible, espere 48 horas antes de retomar sus obligaciones laborales.
No debe conducir hasta haber mejorado lo suficiente como para hacerlo sin riesgo.
Durante dos a cuatro semanas después de la cirugía, hay que evitar la natación, los jacuzzis, los hidromasajes, los deportes bruscos, las situaciones que impliquen peligro de lesión en los ojos, caídas, esfuerzos...
No utilice lociones, cremas ni maquillaje de ojos en la semana siguiente a la intervención.
¿Puede haber efectos secundarios?
Sí, aunque no son frecuentes. Se calcula que alrededor de un 5 por ciento de los operados podrían sufrir alguno de estos problemas:
Sequedad en los ojos
Astigmatismo irregular.
Sensibilidad a la luz
Irritación.
Áreas rojas o rosadas en la parte blanca del ojo.
Disminución de la visión de lejos a grandes altitudes.
Imposibilidad para volver a usar lentes de contacto.
Pérdida o complicaciones con el colgajo de la córnea, y necesidad de un injerto.
Exceso o deficiencia en la corrección que requiera otra cirugía de mejoramiento.
Necesidad de utilizar gafas para la lectura después de la cirugía.
Algunos pacientes, aunque ven mucho mejor que antes, aún precisan gafas o lentillas.
Problemas para conducir de noche a causa de resplandores y halos.
Dificultad para apreciar contrastes, visión borrosa o gris.
Infección de la córnea.
Cicatrización de la córnea, es decir, abultamiento permanente.
Pérdida de visión: no ver tan bien después de la cirugía como antes, ni con gafas ni con lentes de contacto.
Pérdida permanente de la visión.
Expectativas tras la cirugía
Nadie queda absolutamente perfecto después de la operación, pero tampoco la gente que no usa gafas o lentillas ve perfectamente. Alrededor de 5 pacientes de cada 2.000 operados precisan seguir llevando gafas, aunque con menos dioptrías.
En los seis meses siguientes, puede haber fluctuaciones.
Con el tiempo, tal vez se produzcan cambios en la graduación.
Aspectos importantes
Hay que asegurarse de que el oftalmólogo que va a operarnos sea “especialista en cirugía refractiva”. Su pericia es importantísima.
Un aparato de láser puede quedarse desfasado en un año. La clínica debe contar con equipos de última generación.
Ante la elección de un centro, también es importante el boca a boca. Si conocemos a alguien de confianza que haya quedado contento, ya tenemos un punto a favor de esa clínica.
Desconfiemos de quienes no advierten de los posibles riesgos.
El precio
Oscila entre 1.000 y 2.000 € por ojo, aunque algunas clínicas lo hacen por 600 €. Los aparatos de Láser Excimer son carísimos, por eso no hay que fiarse de las ofertas demasiado baratas sin averiguar antes qué equipo tienen y con qué especialistas trabajan.
LOS ERRORES DE REFRACCIÓN
La miopía
Dificultad para ver objetos distantes, mientras que los cercanos se ven bien.
La imagen se enfoca delante de la retina, y no sobre ella, por lo que no es nítida.
Puede estar causada por un excesivo alargamiento del globo ocular o por una distancia focal demasiado corta del cristalino.
Los factores genéticos son determinantes.
En algunos casos se desarrolla muy rápidamente.
A menudo, exige numerosos cambios de graduación en gafas y lentillas.
Tiende a estabilizarse a partir de los 18 años.de quienes no advierten de los posibles riesgos.
La hipermetropía
Mala visión de objetos cercanos, mientras que los lejanos se perciben bien.
La imagen se enfoca detrás de la retina, y no directamente sobre ella.
Las causas pueden ser la existencia de un diámetro longitudinal menor de lo normal o el escaso poder de enfoque de la córnea y el cristalino.
La mayoría de los niños nacen con hipermetropía, pero con el crecimiento tiende a corregirse.
El astigmatismo
La córnea no presenta la misma curvatura en todas sus zonas y la luz incide en varios puntos o ejes, lo que provoca una visión borrosa y distorsionada.
La irregularidad de la córnea suele estar determinada genéticamente o provocarse tras una intervención quirúrgica.
Existen varias clases de astigmatismo: simple (el que afecta a un solo eje), compuesto (va asociado a miopía o hipermetropía) y mixto (cuando un eje se enfoca delante de la retina y el otro detrás).
La presbicia
El ojo normal, en estado de reposo, está preparado para la visión lejana.
Cuando se requiere la visión de un objeto cercano, el ojo debe cambiar de foco mediante un esfuerzo llamado acomodación. La presbicia es la pérdida de la capacidad para realizar este esfuerzo.
Comienza a los 45 años y aumenta hasta los 60, momento en el que se estabiliza.
GLOSARIO
Acomodación
Habilidad del ojo para enfocar.
Agudeza visual
Grado de aptitud del ojo para percibir los detalles espaciales.
Ambliopía
También llamado ojo vago, es la reducción o el oscurecimiento de la visión en un ojo.
Astigmatismo
Defecto por el que se ven imágenes borrosas.
Catarata
Cambio en la estructura del cristalino que provoca visión borrosa.
Conjuntiva
Membrana que recubre la parte exterior del ojo y el interior del párpado.
Conjuntivitis
Inflamación de la conjuntiva del ojo.
Córnea
Superficie transparente que recubre la parte delantera del ojo.
Cristalino
Cuerpo esférico situado detrás de la pupila, que refracta la luz al entrar en el ojo y la proyecta sobre la retina.
Curvatura corneal
Forma de la superficie delantera del ojo.
Degeneración macular
Degeneración en la región macular de la retina que ocasiona la disminución de la visión central y, algunas veces, la ceguera.
Desprendimiento de retina
Separación de la retina de la capa de epitelio y del suministro de sangre.
Desprendimiento vítreo posterior
Separación del humor vítreo de la retina.
Diplopía
Visión doble.
Error refractario
Grado en que luz alcanza la parte posterior del ojo. Son errores refractarios la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo.
Esclerótica
Porción visible y blanca del ojo.
Fotofobia
Sensibilidad a la luz.
Glaucoma
Enfermedad del nervio óptico. Aumento en la presión intraocular que puede causar daños al nervio óptico y la pérdida de la visión.
Hiperopía
Hipermetropía.
Hipertensión ocular
Presión intraocular alta (mayor de 21 mm/Hg).
Humor vítreo
Sustancia transparente y gelatinosa que rellena el centro del ojo.
Iris
Parte del ojo que le da su color. Es responsable de la regulación de la cantidad de luz a la que se le permite entrar en el ojo.
Mácula
La parte del ojo que nos permite ver los detalles claramente.
Midriasis
Dilatación de la pupila.
Miopía
Incapacidad para ver de lejos.
Miosis
Contracción de la pupila.
Nervio óptico
Conjunto de más de un millón de fibras nerviosas que conectan la retina con el cerebro.
Oftalmoscopia
Examen de la estructura interna del ojo.
Presbicia
Forma de hipermetropía que dificulta el enfoque de objetos cercanos y la lectura. Aparece con el envejecimiento.
Punto de acomodación cercano
El punto más cercano en el que un objeto puede enfocarse claramente.
Pupila
Centro oscuro en la mitad del iris a través del cual la luz pasa hacia la parte de atrás del ojo.
Respuesta de la pupila
La contracción o dilatación ante la estimulación de la luz.
Retina
Capa nerviosa sensible a la luz que reviste la parte posterior del ojo. La retina siente la luz y crea impulsos que envía al cerebro a través del nervio óptico.
Visión binocular
Habilidad para usar ambos ojos al mismo tiempo.
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