La osteoporosis no produce ningún síntoma, simplemente avanza poco a poco hasta que quien la sufre tiene una fractura ósea. Por eso es importante prevenirla cuanto antes, sin esperar a que sea demasiado tarde. Un hueso roto a una edad avanzada puede ocasionar dolor, deformaciones, incapacidad y pérdida de la independencia.
Nuestros huesos están vivos, en constante regeneración. Continuamente se forma tejido nuevo y se destruye el envejecido. Este equilibrio empieza a deteriorarse alrededor de los 35 años. A partir de entonces, la densidad de los huesos disminuye, hay una pérdida de tejido óseo y un cambio en la estructura del hueso que acarrea una mayor fragilidad. El deterioro óseo se acelera en las mujeres tras la menopausia, cuando deja de segregarse estrógeno.
Factores de riesgo
Los principales factores que pueden desencadenar la osteoporosis son:
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Ser mujer
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Edad avanzada
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Antecedentes familiares
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Bajo peso y estatura
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Poca masa muscular
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Menopausia
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Ausencia temprana de la regla
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Trastornos alimentarios, como anorexia o bulimia
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Dieta con bajo contenido en lácteos y vitamina D
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Inactividad, falta de ejercicio
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Algunos medicamentos
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Tabaquismo
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Consumo excesivo de alcohol
¿A qué huesos afecta más? Sobre todo a la columna, caderas y muñecas, aunque puede producirse una rotura en cualquier otro hueso. La zona más delicada es la espalda, porque provoca dolores, pérdida de estatura, posición de encorvamiento, hombros caídos y abdomen prominente. Esta postura inadecuada, aparte de los problemas estéticos, puede causar dificultad respiratoria y distensión abdominal.
¿Cómo se diagnostica? Mediante una prueba sencilla e indolora, la densitometría, una especie de radiografía de diversas partes del cuerpo, normalmente, de la zona baja de la columna y la cadera. Este examen arroja un valor que se denomina puntuación T y que compara la densidad mineral ósea del paciente con la de una persona joven y sana. Si el valor T es de 2,5 o menos, se considera que existe osteoporosis y, por tanto, riesgo de fracturas.
Cuándo empezar a prevenir la osteoporosis Desde la infancia, nunca es demasiado pronto para fortalecer los huesos; de hecho, entre los 9 y los 12 años, cuando se produce el gran estirón, es un momento crítico para fortalecer los huesos con vistas al futuro.
Una buena alimentación
Llevar una dieta rica en calcio y vitamina D, de acuerdo con las necesidades de cada uno, contribuye a frenar el deterioro óseo.
EDAD |
NECESIDADES DE CALCIO
(miligramos/día)
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NECESIDADES DE VITAM. D
(unid. internacionales)
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| De 4 a 8 años |
800 |
200 |
| De 9 a 18 años |
1.300 |
200 |
| De 19 a 50 |
1.000 |
200 |
| De 50 años en adelante |
1.200 |
400-600 |
Los alimentos más ricos en CALCIO
100 g de…
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Aportan (mg)
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Queso
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450-500 |
Sardinas |
350 |
Leche entera |
300 |
Espinacas |
240 |
Higos secos |
140 |
Almendras |
160 |
Yogur |
90 |
Garbanzos |
80 |
Los alimentos más ricos en VITAMINA D
100 g de…
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Aportan (unidades internacionales)
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Salmón
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600 |
Atún |
230 |
Sardinas |
400 |
Setas |
100 |
Mantequilla |
100 |
Las proteínas presentes en la carne y los huevos también son necesarias. Para sintetizar la vitamina D se aconseja pasear al sol entre 10 y 15 minutos diarios.
En caso necesario, su médico puede recetarle pastillas de calcio y vitamina D.
Intolerancia a la lactosa Algunas personas tienen intolerancia a la lactosa, un azúcar presente en los lácteos. Cuando los toman, sufren dolor intestinal, hinchazón abdominal, gases, diarreas, vómitos… Consulte con su médico, porque tal vez le aconseje pastillas para ingerir previamente a los lácteos y minimizar sus efectos adversos. En el mercado hay muchos productos sin lactosa enriquecidos con calcio.
Haga ejercicio La actividad física es muy importante porque retrasa el deterioro de los huesos, mejora la fuerza muscular y el equilibrio, lo que reduce el riesgo de caídas. Caminar, subir y bajar escaleras, practicar yoga o taichí, natación, gimnasia con pesas, tenis… son actividades muy beneficiosas.
Evite los tóxicos El tabaco incrementa el riesgo de osteoporosis, daña los huesos y disminuye los estrógenos, hormonas necesarias para evitar el deterioro óseo.
Si ingiere alcohol, hágalo con moderación, porque dificulta la absorción del calcio.
Lo importante es no caerse
Tome precauciones para evitar una caída fortuita que, en caso de osteoporosis, podría significar la fractura de un hueso.
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Utilice siempre un calzado adecuado.
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Mantenga las habitaciones en orden, no deje nada tirado por el suelo.
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No cambie los muebles de sitio para evitar tropiezos, prefiera lo ya conocido.
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Controle que ve bien y revise periódicamente la graduación de sus gafas.
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Instale luces de emergencia por si tiene que levantarse de noche o para moverse en pasillos o zonas poco iluminadas.
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Fije bien las alfombras y quite las que no sean necesarias.
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Ponga antideslizantes en la bañera.
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Cambie la bañera por una ducha.
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Instale asideros en el cuarto de baño.
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Coloque barandillas en donde haya escalones o desniveles.
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Tenga a mano un teléfono inalámbrico para evitar salir corriendo cuando le llamen.
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No se suba a banquetas o escalera inestables. Si tiene que alcanzar algo, procúrese un banquito ancho, estable y sólido.
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Manténgase en forma para fortalecer sus músculos y su sentido del equilibrio.
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Lleve un bastón cuando salga de casa, aunque crea que no lo necesita, y mire siempre por dónde pisa.
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Procure no ir con prisas a ninguna parte.
El tratamiento
Una vez que aparece la osteoporosis, es importante tomar conciencia de lo peligrosa que puede ser cualquier caída, hay que llevar un estilo de vida saludable, vigilar la alimentación para tener una dieta rica en calcio y vitamina D, y hacer ejercicio de manera habitual para fortalecer los músculos y el equilibrio. El médico, si lo cree necesario, prescribirá medicación: existen tratamientos hormonales, estrógenos y biofosfonatos que ayudan a frenar el avance de la osteoporosis.
Web de interés www.aecos.es, la página de la Asociación Española Contra la Osteoporosis, AECOS
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