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La Organización Mundial de la Salud ha elegido el 14 de junio como una jornada para reconocer a los millones de personas que, al donar sangre, salvan vidas y mejoran la salud de los demás. Con esta celebración se quiere resaltar la importancia de donar sangre periódicamente con vistas a que los hospitales y clínicas cuenten con reservas suficientes. Cabe señalar que los países con mayor déficit de sangre son los considerados en desarrollo.
La celebración del Día Mundial del Donante de Sangre quiere promover el que haya más donantes, convencer a la población de la absoluta seguridad de las transfusiones sanguíneas y hacerlas accesibles a todo aquel que pueda necesitarlas.
Aumentar el número de donantes
El lema del Día Mundial del Donante de Sangre para este año es «Más sangre. Más vida». Con él se hace hincapié en la necesidad urgente de aumentar en todo el mundo el número de personas que donan sangre de forma voluntaria y habitual.
El número de países que basan la transfusión y el almacenamiento de sangre exclusivamente en las donaciones de voluntarios ha aumentado considerablemente. Hoy son 62, mientras que en 2002 eran solo 39. La Declaración de Melbourne, que tuvo lugar en 2009, instaba a los países a implementar las medidas necesarias para que en 2020 la totalidad de las donaciones de sangre lleguen a ser voluntarias y no remuneradas.
Con este objetivo, el establecimiento del Día Mundial del Donante de Sangre tiene como objetivo incrementar la donación de sangre gracias a las siguientes líneas de trabajo:
- Concienciar a la población acerca de que las transfusiones de sangre salvan vidas y mejoran la salud de millones de personas cada año.
- Motivar a más personas para que se conviertan en donantes de sangre de forma habitual, voluntaria y no remunerada, con el fin de garantizar reservas de sangre suficientes para atender las necesidades nacionales, incluso en situaciones de emergencia.
- Reconocer a los donantes como modelos de conducta en materia de salud pública, pues gracias a que llevan una vida sana y a que se someten a reconocimientos médicos periódicos pueden donar sangre.
Actos de agradecimiento
La OMS insta a los organismos competentes a organizar actos y campañas para agradecer a las personas que, de modo altruista, dan su sangre a personas que ni siquiera conocen.
En 2010 se celebraron ceremonias de agradecimiento a los donantes en numerosos países, campañas en las redes sociales, programas especiales en los medios de comunicación y actos musicales y artísticos. En numerosos lugares se reunieron grupos de personas vestidas de rojo para simbolizar una gota de sangre gigante. Las celebraciones contaron con el apoyo de dirigentes gubernamentales y famosos capaces de liderar un movimiento a favor de las donaciones.
Ceremonias de este año
Este año la OMS y otras asociaciones por la donación de sangre quieren «pintar el mundo de rojo», coloreando, cubriendo o iluminando con este color monumentos, edificios y lugares populares; organizando actos artísticos, culturales o musicales con el rojo como tema, o formando una «gota de sangre humana» en lugares públicos señalados.
Cada año se elige un país que alberga un acto mundial que constituye el centro de atención de la campaña publicitaria internacional. El lugar elegido esta vez para el acto mundial es Buenos Aires.
¿Por qué donar sangre?
Las donaciones de sangre contribuyen a salvar vidas y a mejorar la salud. Las personas que necesitan transfusiones con mayor frecuencia son las mujeres con complicaciones obstétricas, como embarazos ectópicos o hemorragias producidas como consecuencia del parto (una de las principales causas de mortalidad en las mujeres de todo el mundo). También suelen necesitar sangre los niños con anemia grave, a menudo causada por el paludismo o la malnutrición. Otros pacientes para los que urge sangre son las personas con traumatismos graves provocados por accidentes, sobre todo de tráfico. Y también los pacientes que se someten a intervenciones quirúrgicas, los enfermos de cáncer y los afectados por determinadas enfermedades como la talasemia o la hemofilia.
Demanda continua
Existe una demanda constante de donaciones regulares debido a que la sangre se conserva un tiempo limitado y luego deja de ser utilizable. El contar con depósitos suficientes, aportados por donaciones regulares, es imprescindible para garantizar la disponibilidad de sangre segura cuando se precise.
La necesidad de sangre es universal. Cada año se donan en todo el mundo 90 millones de unidades, pero eso no es suficiente. Se calcula que, al menos, un 1% de la población debería ser donante habitual para hacer frente a las demandas.
Quién puede donar
Todas las personas mayores de 18 años, que pesen más de 50 kg, que se sientan bien y que no hayan donado sangre en los últimos dos meses. Se recomienda que los hombres donen como máximo cuatro veces al año y las mujeres tres veces.
Se puede donar aunque se tenga la menstruación, se tomen anticonceptivos orales, aspirina y antiinflamatorios; también pueden hacerlo los alérgicos, siempre que no estén atravesando una crisis; los hipertensos, los alérgicos a los antibióticos..., aunque todos estos datos hay que comentárselos al médico que decidirá la extracción o no.
Por el contrario, no pueden donar los enfermos de hepatitis B o C, SIDA, sífilis y enfermedades que se transmitan por la sangre. Tampoco las personas que convivan en el mismo domicilio con enfermos de hepatitis B o C, los diabéticos insulinodependientes, los epilépticos y quienes sufran enfermedades graves.
Quienes hayan pasado por una intervención quirúrgica deben dejar de donar entre tres y seis meses y hasta un año en el caso de haber recibido una transfusión. También deberán esperar para donar los que se vacunen de la gripe (han de pasar tres días) o de la hepatitis (siete días). Tras un viaje a países tropicales hay que esperar un año para donar. Si el aspirante a donante se ha realizado un tatuaje o un piercing deberá esperar cuatro meses.
Durante el embarazo no se puede donar y después hay que esperar tanto tiempo como haya durado la gestación.
Siempre que se realice cualquier actividad o conducta de riesgo (intercambio de cuchillas, jeringuillas o cepillos de dientes, relaciones sexuales sin preservativo, acupuntura, etc.) se evitará la donación en el plazo de un año con el fin de respetar el tiempo prudente hasta que algunas posibles enfermedades contraídas con estas prácticas den la cara.
El proceso
- Se toma la filiación del donante: datos personales e identificación con DNI o documento equivalente.
- El donante recibe una hoja informativa sobre las actividades de riesgo que pueden dar lugar a enfermedades como SIDA o hepatitis, con el fin de que, si es preciso, se excluya a sí mismo cuando crea estar en riesgo de padecer alguna enfermedad infecciosa.
- Una entrevista médica permite al facultativo identificar situaciones de riesgo para el donante o el receptor, por lo que el donante puede ser excluido en esta fase.
- El médico toma la tensión arterial y el pulso al donante, también se le realiza una prueba de hemoglobina para detectar si tiene anemia.
- Si todo está correcto, se le extraen al donante 450 ml de sangre y varios tubos para realizar diversos análisis (grupo sanguíneo, pruebas infecciosas, etc.) con material estéril de un solo uso
Y después…
Se deben tomar una serie de precauciones, tales como no fumar en dos horas, no beber alcohol, tomar mucho líquido, no hacer ejercicio físico fuerte, no manejar maquinaria pesada en 12 horas y no coger peso con el brazo en el que se ha realizado la extracción.
Requisitos de la donación
Según Cruz Roja Española, la donación de sangre debe cumplir con los siguientes requisitos:
- Ser voluntaria, es decir, no hay que ejercer sobre el donante ninguna presión
- Es preciso pedirle su consentimiento informado para el el uso legítimo de su sangre
- No debe existir ningún ánimo de lucro en la donación
- El donante y el receptor deben ser informados de los riesgos y ventajas de las transfusiones
- La donación debe ser anónima y realizarse en condiciones de absoluta seguridad
- El donante debe ser responsable moral con respecto al receptor de su sangre; es decir, si sospecha que puede estar infectado, no debe donar
- La donación y la recepción no deben sufrir discriminación de ningún tipo (sexual, étnico, religioso…), solamente deben tomarse en cuenta los criterios médicos
- La extracción debe realizarse en condiciones de absoluta seguridad
- La sangre debe tratarse según estándares internacionales
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