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“El mundo ya no se encuentra en la fase 6 de la alerta por pandemia de gripe A, y nos adentramos ahora en el periodo pospandémico. En gran medida, la trayectoria del nuevo virus H1N1 se ha agotado”. Con estas palabras anunciaba ayer la OMS el final de quince meses de alerta por un virus que resultó ser mucho menos virulento que la gripe común estacional.
La propia directora general de la OMS, Margaret Chan ha reconocido finalmente que el virus no se llevó tantas víctimas mortales como se esperaba, alrededor de 19.000 en todo el mundo, una cuestión que atribuyó al azar. Según Chan "ha sido una pura cuestión de suerte que el virus no mutara durante la pandemia a una forma más letal”.
300 fallecidos en España
En el caso de España, según el Ministerio de Sanidad y Política Social, la Gripe A se ha saldado con 300 fallecidos, muy lejos de las 8.000 muertes que provoca al año, de media, la gripe estacional.
El H1N1 seguirá actuando como una gripe estacional
Sin embargo, el comité de evaluación de la OMS añade en su comunicado que “el que estemos entrando en el periodo pospandémico no significa que el virus H1N1 haya desaparecido. Sobre la base de la experiencia adquirida en pandemias precedentes, prevemos que el virus H1N1 se comportará como un virus gripal estacional y seguirá circulando durante varios años en brotes locales, como ocurre ahora mismo en Nueva Zelanda”
Previsiones fallidas
Hay que recordar que según la previsión inicial de la OMS la pandemia de gripe A acabaría con la vida de 150 millones de personas. La alarma hizo que se disparara la demanda de antivirales específicos: Grecia llegó a encargar dosis para inocular a toda su población, Francia al 70 por ciento y Reino Unido al 50 por ciento.
A siete euros la vacuna
En nuestro país, el Gobierno hizo una reserva inicial de 37 millones de vacunas a los laboratorios Novartis y GlaxoSmithKline, con el acuerdo de pagar a los laboratorios sólo aquellas que se llegaran a retirar. Finalmente sólo se optó por aplicar una única dosis a los grupos de riesgo para los cual se compraron 13,5 millones de inyectables a algo más de 7 euros por unidad, diez veces más que el precio de la vacuna para la gripe común.
Según Sanidad "Nueve millones de dosis se distribuyeron entre las diferentes comunidades autónomas, se vacunó alrededor de tres millones de personas y el Gobierno se quedó con una reserva estratégica de cuatro millones", pero lo cierto es que detrás de estos cuatro millones de dosis se trasluce la reticencia de la población a inocularse una vacuna cuya precipitada elaboración ofrecía poca confianza y más miedo que al propio contagio.
98 millones de euros
La pandemia se ha llevado aproximadamente 92 millones de euros en medicamentos preventivos, de los cuales, 28 millones se destinaron a las vacunas, 28 millones a los cuatro millones de dosis que el Gobierno donó a la Organización Panamericana de Salud con destino a países americanos que no pudieron adquirir el fármaco, y el resto en la campaña de prevención, también según los últimos datos del ministerio dirigido hasta la fecha por Trinidad Jiménez.
Destrucción masiva
Ahora un total de 4 millones de inyectables se acumulan en las cámaras frigoríficas del ministerio de Sanidad, procedentes de los sobrantes de las 17 comunidades autónomas, que tendrán que hacer frente al pago de 28 millones de euros por unas vacunas que finalmente serán incineradas. Algunos países europeos ya han decidido destruir sus vacunas pandémicas sobrantes, es el caso de Holanda que prevé quemar en agosto 17,8 millones de dosis.
Habrá que comprar nuevas vacunas
Al parecer la reutilización de las vacunas sobrantes en la próxima campaña antigripal en otoño no tendría una base sanitaria firme, ya que los ciudadanos tendrían que vacunarse dos veces: una contra el A/H1N1 pandémico y otra para prevenir las dos variantes de virus gripales que causan las gripes estacionales, vacuna que aún no está fabricada.
La opción más consensuada por los técnicos de salud consistiría en adquirir la nueva vacuna que la Organización Mundial de la Salud diseñó el pasado mayo con los virus gripales predominantes, un preventivo trivalente que ya incluye el virus pandémico A, más los dos estacionales: un A/H3N2 y un B/H1N1. En este caso, un solo pinchazo sería suficiente para quedar protegido.
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