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35 hospitales de toda España participan en la celebración de la primera Semana Mundial de la Alergia, entre el 4 al 10 de abril. En este periodo se va a llevar a cabo una campaña de educación sanitaria para la población general. Habrá puntos de información al público en los que se ofrecerá documentación sobre la alergia y las medidas máss eficaces para prevenirla y tratarla.
Un problema de salud pública
El lema de la Semana es “Alergia: un problema de salud pública”, ya que afecta cada vez a más personas y crea un problema social, sanitario y económico.
La Semana Mundial de la Alergia es una iniciativa puesta en marcha por la Organización Mundial de la Alergia (WAO, por sus siglas en inglés) y las sociedades que la integran, entre las que se encuentra la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).
Va en aumento
La finalidad de esta celebración es concienciar a la población española acerca de la gravedad de las enfermedades alérgicas, de su prevención y tratamiento con el fin de alcanzar una calidad de vida adecuada para quienes sufren el problema.
La alergia está en auge. Un estudio europeo, elaborado en 1926, afirmaba que las personas que sufrían de manera habitual alergia al polen eran un 1% de la población. A mediados de los 80, ese porcentaje había aumentado al 10% y, en la actualidad, se encuentra en torno al 15 o 20 % de europeos. Entre el 30 y el 40 % de la población mundial está afectada por una o más enfermedades alérgicas. En España, una de cada cuatro personas padece algún tipo de trastorno alérgico. En general, la alergia afecta principalmente a jóvenes y adolescentes.
Pero además, los expertos prevén un aumento en el futuro debido, entre otras causas, a los cambios ambientales y climáticos, que afectan a los recuentos de pólenes, el número de insectos que pican y la prevalencia de hongos asociados a las enfermedades alérgicas.
Abordaje multidisciplinar
Las enfermedades alérgicas comprenden una serie de patologías diversas: respiratorias, cutáneas, digestivas o multiorgánicas, y de gravedad variable. Pueden ser agudas o crónicas, con exacerbaciones ante la presencia del agente alergeno.
Para combatirlas es preciso su control periódico y el suministro de tratamientos farmacológicos, a menudo durante largos periodos de tiempo.
Además es necesaria la modificación de hábitos de vida por parte del paciente y su entorno.
Cuando se trata de problemas crónicos o a largo plazo, como el caso del asma, hay que hacer cumplir un comportamiento terapéutico constante que, a menudo, se incumple o se abandona.
En determinadas ocasiones, la gravedad de los síntomas hace necesario actuar urgentemente, como en exacerbaciones del asma o ante reacciones adversas a alimentos.
Todos estos factores conducen a que resulte absolutamente necesario abordar la alergia de forma multidisciplinar, integral, entre todos los implicados y los distintos especialistas que tienen competencias en la enfermedad.
Altos costes
La alergia dificulta en muchos aspectos la vida diaria de los pacientes, pero a la vez que lleva consigo un alto coste personal, también acarrea gastos socioeconómicos.
Las enfermedades alérgicas son enfermedades muy prevalentes y con una clara tendencia a aumentar. Quienes las padecen se ven muy limitados en el desempeño de su vida normal, personal y laboral, y generan una gran demanda asistencial. La afectado precisa de una información exhaustiva para aprender a convivir mejor con su enfermedad.
De este modo, la educación sanitaria debe dirigirse tanto al paciente como al profesional y a la sociedad en general, ya que la formación e información redundará positivamente en la calidad de vida del paciente alérgico y quienes le rodean, y reducirá el coste y el impacto que provoca la alergia en el entorno laboral y familiar del afectado.
También las asociaciones de pacientes desempeñan un papel fundamental para fomentar la difusión y mejorar el conocimiento de las enfermedades alérgicas.
Una demanda habitual entre las personas alérgicas es que los hospitales y las consultas de alergología apenas existen fuera de los grandes núcleos urbanos y que hay dificultad para acceder a los especialistas a través del sistema público de salud.
Estrategia de futuro
La Organización Mundial de la Alergia ha elaborado un documento con su estrategia de actuación centrada en siete puntos fundamentales:
- Aumentar la conciencia pública sobre las enfermedades alérgicas y su prevención.
- Ofrecer formación sobre Alergología a los médicos de atención primaria y a los especialistas de otras áreas.
- Preparar a los estudiantes de Medicina para colaborar con los especialistas en la atención integral de los pacientes alérgicos.
- Crear un enfoque más integrado y holístico para el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades alérgicas
- Establecer medidas de control ambiental mediante la reducción de la contaminación del aire interior y exterior, el consumo de tabaco y la exposición a alergenos y medicamentos.
- Fomentar un enfoque preventivo para las enfermedades alérgicas, haciendo hincapié en la importancia de continuar la investigación sobre las causas y su tratamiento.
- Desarrollar planes nacionales para promover la prevención de las enfermedades alérgicas y la tolerancia inmunológica, con el objetivo de reducir la carga de las enfermedades alérgicas.
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