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En los últimos tiempos los médicos han podido constatar que los pacientes llegan a sus consultas muy informados. Algunos parecen saber más que su propio doctor sobre cualquier trastorno que padezcan, sus posibles tratamientos, por qué se produce, etc. Y es que Internet nos proporciona tal abundancia de páginas de salud que hay quien se permite discutir con el facultativo sobre la manera más adecuada de abordar su enfermedad.
Una nueva palabra: cibercondría
La Fundación del Español Urgente, una entidad que vela por el buen uso de nuestra lengua, informó recientemente de que "cibercondría" es un neologismo médico bien formada en español y totalmente correcto para referirse a la creciente práctica del autodiagnóstico a través de Internet. Hasta ahí ha llegado su popularidad, puesto que aproximadamente un 60% de los internautas buscan en la red información y ayuda sobre temas de salud. Decía la citada entidad que la palabra nace de la combinación del prefijo ciber, que hace referencia al mundo digital en general, e hipocondría, afección que padecen aquellos que manifiestan una preocupación constante y angustiosa por su estado de salud.
Incrementa la ansiedad
La búsqueda de información en Internet sobre nuestra salud puede generar ansiedad por una mala interpretación de los síntomas, sobre todo en las personas que tienen poca o ninguna formación médica. Algunos usuarios buscan su sintomatología en la red y deducen equivocadamente que padecen una determinada patología; por ejemplo, un dolor de brazo causado por una mala postura al dormir puede parecerles el principio de un infarto, o llegan a considerar un simple dolor de cabeza como el aviso de un tumor cerebral.
Luego están las personas con tendencia a la hipocondría, ese grupo que lee en un prospecto los efectos secundarios de un medicamento y le parece que tiene todos los síntomas. Así, muchos hipocondríacos han pasado a ser cibercondríacos en los tiempos que corren y crearse preocupaciones exageradas e infundadas ante la cantidad de literatura médica a la que tienen acceso desde el ordenador de su casa.
Un lugar lleno de posibilidades
Internet es una herramienta inigualable para mejorar la salud de la población, para hacer que los ciudadanos estén mejor y más informados, y para difundir campañas preventivas. Sus posibilidades no han hecho más que empezar. Actualmente, algunas compañías de seguros médicos en nuestro país ya ofrecen una especie de tutor personal informático que vigila el estilo de vida de cada cliente para que sea acorde con el estado de salud, la prevención y las patologías previas. Recientemente, un grupo de investigadores estadounidenses propuso la atención médica vía Internet para evitar consultas innecesarias, reducir los costes sanitarios y descongestionar los servicios de urgencias.
Pero Internet también puede tener su vertiente negativa. El problema no es solo que exista un exceso de información médica a la que tienen acceso personas que no saben lo suficiente de la materia y no cuentan con el criterio adecuado para valorar los síntomas; sino también el que mucha de la información que encontramos es falsa.
Información fiable
El Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) está intentando garantizar que los ciudadanos encuentren información fiable sobre salud y ahorrarles los peligros de las páginas con contenidos poco rigurosos. De hecho, recientemente ha presentado el Proyecto ACSI (Acreditación de Contenidos Sanitarios en Internet) con el fin de desarrollar e implantar un sistema de acreditación de páginas web de contenido sanitario que permita ofrecer garantías a los usuarios respecto a la calidad y seguridad de lo que allí se cuelgue.
La idea es otorgar una certificación sobre el criterio, los contenidos y los servicios que incluya una web con temas de salud, independientemente del público al que vaya dirigida. De este modo, habrá unas páginas destinadas a la sociedad en general y otras especializadas para diferentes profesionales sanitarios. La certificación es voluntaria, pero se supone que será deseable obtenerla, puesto que significará un reconocimiento de prestigio. Además, toda empresa socialmente responsable querrá evitar los riesgos asociados a un uso indebido de su web.
Responsabilidad de las páginas
La certificación conlleva la profesionalización de los contenidos y servicios de las páginas web de ámbito sanitario; es decir, no deberán estar elaborados por cualquiera, sino por personas especializadas y responsables de sus contenidos.
Disponer de páginas web de ámbito sanitario certificadas dirigidas tanto a la sociedad como a los profesionales mejora la calidad de la atención, la seguridad de los pacientes, el sistema de salud y el autocuidado saludable.
El proyecto puede consultarse en la web www.omcacredita.com y solicitar información a través de info@omcacredita.com.
Las instituciones sanitarias pretenden comprometerse así a crear un sistema de información de referencia y confianza que vele por la cualificación de los profesionales, periodistas o informadores varios, que elaboren los contenidos o responden a las dudas y correos de los internautas, que tengan unos criterios éticos, que se actualicen conforme se produzcan avances científicos y técnicos, que se identifiquen debidamente con el fin de responder en caso de demandas civiles o penales, y que, por supuesto, cumplan con las leyes relativas a la protección de datos y al secreto profesional.
De todos modos, aunque un paciente encuentre suficiente información y de calidad en Internet, debe siempre tener presente eso no puede sustituir la relación con su médico ni la confianza en su profesionalidad.
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