|
Pero aproximadamente un 70 por ciento de las personas que acuden a urgencias no lo necesitaban y podían haber resuelto su problema mucho mejor con su médico de familia o su pediatra.
Casos de emergencia
-
Dolor o presión en el pecho con sudoración y falta de aliento
-
Pérdida de conciencia o desmayo
-
Dificultad para respirar
-
Envenenamiento o ingestión excesiva de medicamentos
-
Sangrado incesante
-
Sospecha de rotura de huesos
-
Lesiones importantes por caídas o accidentes
-
Mordeduras de animales
-
Violación
-
Ser golpeado por alguien
-
Intento de suicidio
-
Ataques o convulsiones que no se detienen
-
Ataque de asma imparable
-
Adormecimiento o parálisis repentina en un brazo, una pierna…
-
Pérdida parcial o total de la visión
-
Dolor de cabeza fuerte y repentino
-
Cambios en la conciencia
-
Cambios en las capacidades mentales (no saber dónde se está…)
-
Parto prematuro o demasiado rápido
Cuándo acudir a urgencias con un bebé menor de 3 meses
-
Caídas, golpes…
-
Fiebre superior a 40º C
-
Fiebre que no baja tras una hora de haberle administrado un antitérmico y tomar otras medidas (desabrigarle, refrescarle con paños…)
-
Convulsión febril
-
Vómitos repetidos
-
Llanto inconsolable y constante
-
Somnolencia anormal (está adormilado o no se despierta)
-
Diarrea
-
Dificultades respiratorias
-
Piel amarilla o azulada
-
Nuca rígida
-
Respiración dificultosa
Cuándo acudir a urgencias con un bebé mayor de 3 meses
-
Fiebre acompañada de otros síntomas como: manchas en la piel, diarrea o vómitos, dificultad para respirar, inconsciencia, abatimiento, quejas…
-
Confusión, delirios
-
Somnolencia anormal
-
Manchas oscuras en la piel (petequias)
-
Alteraciones motrices
LA LLAMADA AL SERVICIO DE URGENCIAS
-
Procura mantener la calma: debes hablar claramente y explicar qué ocurre con claridad a la persona que coja el teléfono.
-
Responde con precisión a los datos que te soliciten, aunque no te parezcan importantes.
-
Si tienes que esperar una ambulancia, tranquilízate o tranquiliza al afectado mientras tanto. Tan pronto llegue, los expertos comenzarán a ayudarte y continuarán haciéndolo mientras se produce el traslado al hospital. Además, los conductores de ambulancia pueden abrirse paso fácilmente en momentos de intenso tráfico.
-
En caso de que el centro no cuente con la asistencia necesaria, se ocupará de trasladar al paciente al lugar más adecuado.
UNA FAMILIA PRECAVIDA…
-
Sabe a qué centro acudirá en el caso de que uno de sus miembros tenga una urgencia.
-
Pregunta a su seguro, su médico o a su pediatra dónde ir si ocurre algo y lo tiene bien anotado en su agenda y en un lugar visible de su casa.
-
Conoce el camino de ida y lo ha realizado previamente en un momento tranquilo, sin el estrés de una emergencia.
TELEFONOS DE URGENCIAS AEGON SALUD 902 112 110 ADESLAS 902 200 200 - 91 411 21 11 ARESA 902 266 266 ASISA 902 010 181 CASER 902 190 191 CISNE 902 999 488 DKV 902 499 799 MAPFRE CAJA SALUD 900 122 122 SANITAS 902 103 600 WINTHERTUR 902 303 012
QUÉ LLEVAR (SI ES POSIBLE)
-
La documentación necesaria, como el carné o tarjeta que nos acredite como miembros de la compañía aseguradora y que conviene tener siempre encima.
-
Los informes médicos que puedan ser útiles.
-
Los carnés que indican si se es alérgico.
-
Los medicamentos que estemos tomando (en caso de que no se recuerden).
-
Si se ha producido una intoxicación, conviene llevar el envase o el medicamento.
QUÉ OCURRE EN UN SERVICIO DE URGENCIAS
-
Si existe un problema muy serio, el paciente es atendido de inmediato.
-
Si no, lo normal es tener que esperar, sobre todo si llegan otras personas con problemas más graves.
-
Los servicios de emergencias suelen estar divididos en dos partes: una sala donde el paciente espera hasta que le avisan para ser visto por un médico, y salas donde los médicos examinan y tratan al paciente.
-
Hay una ventanilla o mostrador de recepción donde se le pregunta al paciente o a su acompañante cuál es el motivo de su consulta y se toman sus datos.
-
Cuando llega el turno, dependiendo del problema, se le puede dar al paciente un camisón o una ropa especial para ser examinado.
-
Es posible que sea necesario hacer pruebas como análisis de orina y sangre, radiografías...
-
Dependiendo del estado del paciente, volverá a la sala de espera o se quedará en el interior hasta que se le informe de lo que le ocurre.
-
Se le darán instrucciones acerca de cómo cuidar de su problema en casa.
-
Puede que le recomienden acudir a su médico.
-
Si tiene un problema serio, es posible que le hospitalicen.
-
Aunque todo el mundo está muy ocupado en estos servicios, hay que preguntar nuestras dudas y enterarnos bien de cómo debemos cuidarnos.
-
En las áreas de urgencias se trabaja a gran ritmo. Facilitemos la tarea del personal.
EL NIÑO ENFERMO Si nuestro seguro cuenta con un servicio de urgencias pediátricas, mejor. Pero si no es así, o queda lejos, acudamos a nuestro servicio de urgencias general y, si es necesario, ellos se encargarán de trasladar al pequeño al mejor sitio.
Es importante describir con precisión los síntomas del niño y conocer su historia médica (alergias, enfermedades…). Conviene tenerla por escrito para no olvidar nada y para que cualquiera (canguro, abuelos…) pueda aportarla en caso de necesidad.
La historia médica debe incluir: los medicamentos que está tomando el niño, las alergias que padece, hospitalizaciones previas, intervenciones quirúrgicas, enfermedades y antecedentes familiares relevantes.
En cualquier servicio de urgencias, a menos que se trate de algo muy grave, habrá que esperar. Es útil llevar entretenimientos: libros, papel y lápices, juguetes, maquinitas… Si el niño es pequeño, no olvidemos su peluche o su mantita para que se sienta más seguro.
Lo normal es que tu hijo se asuste si ve a gente grave o que grita y se queja. Habla con él y dile que los médicos podrán ayudar a esas personas que sufren. También puedes contarle algún caso con final feliz de una vez que tú o alguien de su entorno estuvisteis en urgencias.
Guarda el informe que te den para llevárselo al pediatra en la próxima visita.
SEÑALES DE ALERTA Fiebre. En menores de 3 meses con fiebre alta siempre hay que acudir a un pediatra o a urgencias. Entre los 3 meses y 3 años podemos esperar si el estado general es bueno. En mayores de 3 años, si están contentos y con ganas de jugar en cuanto les baja la fiebre, no hay que preocuparse. Así todo, al tercer día de temperatura anormal conviene acudir al pediatra.
Dolor abdominal. Hay que ir a urgencias sin demora si el dolor es a un lado, continuo, progresivo, con fiebre no muy alta y falta de apetito. Entre los 2 meses y los 2 años se puede producir una invaginación intestinal, que aparece con dolor abdominal intenso, encogimiento, palidez e irritabilidad que se alterna con unos minutos de calma; a veces hay vómitos y heces con sangre. Igualmente debemos acudir a urgencias.
Dolor de cabeza. Estemos alerta si el niño tiene menos de 5 años, si se produce desde hace semanas y va a más, si aparece un dolor intenso y repentino, si predomina por las mañanas, si despierta al pequeño por la noche, si provoca vómitos en "escopetazo", sin náuseas.
Vómitos. Vayamos a urgencias si se producen sin causa aparente en un lactante menor de 6 meses, si se acompañan de un mal estado general (decaimiento, ausencia de orina, irritabilidad) y si el bebé no tolera nada después de 6 horas. También, siempre que los vómitos sean continuos, biliosos o con sangre.
Manchas en la piel. Si aparecen en el tronco, brazos o piernas, o si crecen, habrá que acudir a un servicio de urgencias rápidamente.
Cojera. Consultemos pronto al pediatra si el niño es menor de 2 años o mayor de 10, si la cojera es prolongada (8-10 días), si existe fiebre y hay otras articulaciones afectadas.
Siempre que estemos preocupados por algo, pidamos cita con el pediatra cuanto antes.
¿IR O NO IR?
-
Si no lo tienes claro, piensa si podrías ser atendido por tu médico, en lugar de ir a urgencias.
-
Llama al teléfono de tu compañía médica si dudas sobre la gravedad del problema antes de tomar una decisión; ellos van a asesorarte.
-
Utilizar los servicios de urgencia para resolver problemas banales resta recursos a los enfermos que realmente necesitan una ayuda urgente.
-
Pregunta en tu compañía de seguros dónde pueden atenderte ante un problema urgente que no requiera ir a un hospital.
ESTO NO ES UNA EMERGENCIA:
-
La fiebre de corta duración si no hay otros síntomas.
-
La fiebre (excepto en bebés pequeños) que dura tres o cuatro días y no se acompaña de otros síntomas.
-
Los resfriados, gripes, anginas…
-
Una diarrea cuando el niño es mayor de seis meses y tolera líquidos.
-
Una crisis de una enfermedad crónica, por ejemplo, asma, siempre que los síntomas no supongan riesgo para la vida.
-
Un golpe que no altera la conciencia y no impide el movimiento de la parte afectada
|