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Nintendo siempre ha recomendado descansar después de un periodo de una hora de juego. Pero este consejo era para su tecnología 2D. Ahora, con la 3D recomienda que el tiempo máximo de juego ininterrumpido sea de media hora. Además, alerta a sus usuarios: "Si tu condición física comienza a empeorar o empiezas a ponerte enfermo, por favor, deja de jugar inmediatamente".
Cuidado con los menores
El problema puede estar en los niños menores de 6 años, pues, según la empresa de entretenimiento, la visión todavía está en una etapa de desarrollo. Así que recomienda a los padres que no utilicen los efectos 3D de la consola Nintendo 3DS, puesto que podría "tener efectos en el futuro", aunque no se sabe cuáles ni de qué tipo. Por si acaso, y como desde la consola 3D se puede cambiar a 2D, se recomienda hacerlo así con los niños más pequeños.
Nintendo advierte de que puede causar fatiga ocular. Aunque ha testado suficientemente su producto en distintas personas y edades, quiere curarse en salud con los niños menores de 6 años. La política de la compañía es la cautela y, además, orienta a los padres desde su web y les da información sobre los juegos. También les anima a jugar juntos, ofrece información sobre la clasificación por edades y cuenta con un un espacio de preguntas frecuentes.
Tienen grandes ventajas
Los videojuegos, en general, permiten a los niños desarrollar capacidades de conocimiento e imaginación. Los expertos ven grandes ventajas:
- Desarrollan la coordinación ojo-mano
- Favorecen la organización espacio-temporal
- Aumentan la rapidez de reflejos
- Entrenan habilidades
- Estimulan el razonamiento
- Mejoran la memoria
- Exigen atención
- Obligan a pensar
- Instan a tomar decisiones, planear tácticas y estrategias
- Promueven el afán de superación
- Elevan la capacidad de concentración
- Ejercitan la capacidad para procesar mucha información
- Familiarizan con la tecnología
- Aumentan la capacidad de improvisación
- Incrementan el campo visual
El uso y el abuso
Pero pese a sus múltiples ventajas, no deben ser el único juego para los niños. Los videojuegos son tan fascinantes que hacen que los jugadores quieran seguir y seguir jugando. Los padres deben poner límite al tiempo que pasan sus hijos con estos juegos. Y no basta con decir "se acabó", sino que deben proponer alternativas de ocio, pasar tiempo juntos, propiciar encuentros con amigos, excursiones, actividades deportivas y al aire libre y, también, jugar con sus hijos a los videojuegos. En estos casos, seguro que los niños serán maestros y se mostrarán encantados de enseñar lo que saben a sus mayores.
Como padres podemos también asomarnos a este mundo que desborda la imaginación, viviremos aventuras con nuestros hijos, trazaremos estrategias, adoptaremos distintas personalidades y desarrollaremos habilidades. Así veremos de cerca lo que atrae a los niños y sabremos si hemos o no de preocuparnos por su afición.
Tipos de videojuegos
- De acción y lucha, en los que el protagonista tiene poderes al accionar uno u otro botón.
- De deportes, como automovilismo, fútbol, tenis...
- De plataformas o laberintos, en los que el personaje se mueve en distintos escenarios por diferentes pantallas.
- De aventura, estrategias, juegos de rol y bélicos.
- De simulación de aviones, naves…
- De juegos de mesa, Tetris, preguntas y respuestas...
No son mejores unos que otros, todos desarrollan habilidades y, salvo que promuevan conductas sexistas, racistas…, podemos comprar los que más les gusten a nuestros hijos y también los que nos parezcan más apropiados para fomentar algún valor, habilidad o conducta determinada. Sí es importante que sean apropiados para la edad de nuestros hijos.
La buena elección
Los videojuegos suelen llevar el código PEGI (Pan European Games Information). Sus números indican para qué edad es adecuado el juego: 3+, 7+, 12+, 16+ y 18+, y también informa sobre los contenidos: lenguaje inapropiado, referencias sexuales, violencia… Los padres pueden informarse en Internet y ver qué quieren para sus hijos.
Reglas de uso
Los padres harán bien en...
- Jugar con los niños.
- Interesarse por sus juegos, hablar de ellos.
- Colocar la videoconsola en el salón o en un lugar donde padres e hijos puedan compartirla.
- No permitir más de dos horas diarias de uso de nuevas tecnologías entre videoconsola, Internet y televisión.
- Ofrecer alternativas de ocio.
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