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Mucha gente se plantea cambiar de seguro, bien porque no están satisfechos con la atención recibida, o porque buscan una póliza más barata o porque necesitan prestaciones que su compañía no les ofrece. Las razones son muchas y todas perfectamente legítimas: nadie nos obliga a ser fieles a una determinada aseguradora.
Es el momento
Pero sea como fuere, hay que darse prisa, ya que la inmensa mayoría de las compañías de seguros de salud obligan a la contratación anual y uno solo puede darse de baja a 31 de diciembre si lo ha comunicado con dos meses de antelación. De lo contrario, se renovará automáticamente durante otro año.
Lo dice la ley
Esto es así porque la Ley de Contrato de Seguros dice que la duración del contrato es anual, y como mínimo hay que avisar con dos meses de anticipación.
Lamentablemente, si uno pide la baja en marzo, por ejemplo, tendrá que seguir pagando hasta el vencimiento de la póliza, o sea la duración del seguro, que es a 31 de diciembre del año en curso.
Es más, ni siquiera cuando uno fallece, se libra de pagar: puede que la compañía reclame a sus herederos.
Esta cláusula siempre viene especificada en las condiciones generales de la póliza.
Muchas quejas
En nuestro foro de usuarios de www.elseguromedico.es se reciben muchas protestas por este asunto. Cualquier cliente que se sienta maltratado por su seguro o que quiera revocarlo porque se haya quedado en paro o porque ya no le interese por las razones que sea, se encuentra con la desagradable sorpresa de que no es tan sencillo darse de baja como de alta.
No hay que abusar
Esto es así también para evitar abusos. Si no existiera esta ley que obliga a la contratación anual, algunas personas se apuntarían a un seguro solo para tener derecho a una operación, un tratamiento concreto, un parto... y, en cuanto todo hubiera pasado, se darían de baja, ocasionando un enorme gasto a la compañía.
Hagamos las cosas bien
Dado que, como decimos, en España los seguros son anuales con independencia de que se paguen mensual, trimestral, semestral o anualmente y que los seguros médicos concretamente son por años naturales, es decir, empiezan el 1 de enero y finalizan el 31 de diciembre, para evitar disgustos, lo mejor es darse de baja en tiempo y forma.
Para ello hay que llamar a la compañía y que nos indique el camino a seguir. Lo normal es enviar un fax, un mail o, mejor y más seguro, un burofax al departamento de bajas de la aseguradora, indicando que se desea la baja completa de uno o más beneficiarios, con los datos personales del cliente: nombre, apellidos, DNI, número de asegurado, móvil de contacto y, si se desea, el motivo de la baja (aquí los insatisfechos pueden desahogarse a gusto).
Para evitar conflictos
Si no pagamos, probablemente nos llegarán cartas amenazantes y la compañía podrá llegar a emprender un procedimiento judicial.
Bien es cierto que el cliente puede defenderse, alegar pérdida de trabajo y otras razones, pero se meterá en un proceso engorroso sin ninguna garantía de resultar ganador. También es verdad que no todas las compañías son absolutamente intransigentes y algunas, dependiendo de cada caso, del mes en que se solicite la baja, del historial..., pueden pasar por alto la ley que las ampara.
En cualquier caso, para ahorrar dinero y conflictos, procuremos solicitar la baja en el momento adecuado. Y algo muy importante: ¿seguro que en otra compañía nos aceptarían? ¿O han cambiado nuestras condiciones de salud? Para cualquier asesoramiento, consultar con www.elseguromedico.es.
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