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Un informe realizado por el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS) ha evaluado el impacto económico que causaría la desgravación fiscal por contratar un seguro médico privado y ha llegado a la conclusión de que sería muy positivo para los contribuyentes, para la Seguridad Social y, por supuesto, para las compañías de seguros.
El estudio es claro, aunque entre los patronos de este Instituto estén algunas aseguradoras médicas como Adeslas, Asisa, Caser, Mapfre o Sanitas. Por eso la propuesta del IDIS es que se apliquen deducciones fiscales por los seguros médicos privados como se hacía en 1998, cuando el IRPF permitía al contribuyente deducirse hasta el 15 % de los servicios médicos y seguros privados de asistencia sanitaria que contratase.
Vuelta al pasado
En su día, la medida se eliminó porque era engorrosa de aplicar, debido a la gran burocracia que requería con el fin de evitar las trampas de numerosos contribuyentes, como la inclusión de gastos no relacionados directamente con la enfermedad. Actualmente existe una deducción en los seguros de empresa y una reducción del IRPF por este concepto.
El IDIS, en la situación de crisis actual y con el desbordamiento que sufre la Seguridad Social, propone recuperar esta deducción fiscal para así descargar de presión asistencial y financiera a la sanidad pública. En concreto, su propuesta es que la deducción sea del 15 por ciento y que se aplique a quienes tengan un seguro privado de salud y posean rentas inferiores a 30.000 euros anuales.
Bueno para los contribuyentes
En España hay más de cuatro millones de personas que tienen contratada una póliza de salud. El 30 % de estos sucriptores, alrededor de los 1,2 millones, tienen unos ingresos anuales de menos de 30.000 euros.
En concreto, se calcula que el ahorro para estos contribuyentes sería de entre 107 y 365 euros anuales, dependiendo de la unidad familiar. Para una familia media de tres integrantes, la deducción fiscal sería de 310 euros anuales.
Bueno para las compañías de seguros
Obviamente, las compañías de seguros se verían beneficiadas por esta medida. El IDIS ha calculado que, de aprobarse la deducción, tendría un impacto directo en las contrataciones de seguros médicos con un crecimiento de entre un 5 y 15 %, o sea, que contarían con más de 620.000 nuevos asegurados.
Bueno para la sanidad pública
Esto repercutiría en un menor uso de los servicios públicos, lo que llevaría al Sistema Nacional de Salud a ahorrarse entre 246 y 738 millones de euros o, incluso, 608 millones de euros anuales si los nuevos asegurados utilizasen la sanidad privada exclusivamente.
La medida implicaría, lógicamente, una disminución inicial de la recaudación del Estado, cifrada en unos 130 millones de euros menos al año; pero el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad cree que sería rápidamente contrarrestada mediante el incremento de la actividad sanitaria privada, que compensaría con un incremento de la recaudación a través del Impuesto de Sociedades e IRPF.
Según el IDIS, el crecimiento en actividad privada supondría un aumento en el volumen de tributaciones de centros hospitalarios y extrahospitalarios de más de 43 millones de euros. Además hay que sumar una previsión importantísima de crecimiento de empleo directo en más de 16.000 profesionales.
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