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Los seguros de salud privados tienen muchas e importantes ventajas, como evitar las listas de espera, poder elegir médicos y hospitales entre una amplia variedad, acudir al especialista directamente cada vez que uno lo necesite y, en caso necesario, ser hospitalizado en condiciones de comodidad e intimidad.
Pública y privada
Pero obviamente las compañías aseguradoras no se crean para hacernos un favor, sino para resultar rentables. La Seguridad Social protege a todo el mundo, sin distinción de edad, sexo, estado de salud…; la sanidad privada es un privilegio por el que hay que pagar y tiene sus limitaciones.
Los usuarios a veces no entienden que las compañías de salud son empresas y, como tales, están en su derecho de rechazar a los clientes que no les interesan. Se calcula que una persona en edad avanzada gasta hasta cuatro veces más de lo que paga por su póliza de salud.
Achaques de la edad
Tener una edad avanzada conlleva ventajas, como descuentos en viajes, abonos, entradas… pero también problemas de salud. Por eso las pólizas de seguros son más caras cuantos más años cumplimos. La edad del cliente de un producto de salud es un factor importante a la hora de contratar una póliza: no paga lo mismo una persona de 25 años que una de 55.
Lo que hay que tener en cuenta
Si uno está en la mediana edad, debe considerar suscribir una póliza de salud antes de que las compañías le rechacen. Esperar a ser mayor no es aconsejable porque puede que, cuando tengamos verdadera necesidad de un seguro privado, ya no sea posible.
La vida es, en sí misma, una enfermedad terminal y, con el tiempo, nuestro organismo, como todo, se va deteriorando. Los achaques harán su aparición irremediablemente y ninguna compañía aceptará a un cliente con enfermedades o dolencias preexistentes. Así que más vale hacerse un seguro antes de necesitarlo. Es como con el coche, no esperamos a tener un accidente para suscribir una póliza, sino que lo hacemos previamente «por si acaso».
Los precios cambian
Si comparamos precios en una misma compañía, nos encontramos con grandes diferencias en función de la edad. Algunos ejemplos:
- La póliza de Adeslas Esencial cuesta a los 30 años 12 € mensuales; a los 40, 19 € al mes; a los 60 años sube a 30 € mensuales.
- Néctar cobra 42 € a las mujeres de 30 años y 80 € mensuales a las de 45 años.
- Aresa All Star cuesta 43,90 € a los 40 años y 73,50 € a los 60 años.
La edad máxima
Pero no solo es que nos cueste más por ser mayores, sino que, según el caso, ni siquiera podremos optar a hacernos un seguro privado a partir de cierta edad. Cada compañía pone sus límites. Las edades máximas de contratación son:
- Adeslas: 70 años
- Aegon: 64 años
- Allianz: 64 años
- Aresa: 65 años
- Asefa: 65 años
- Asisa: 64 años
- Axa: 60 años
- Caser: 64 años
- Clinicum: 56 años
- DKV: 70 años
- Fiatc: 76 años
- Néctar: 50 años
- Previsora General: 65 años
Otros aspectos a considerar
A la hora de contratar una póliza es importante informarse de si nos subirán cada vez que cumplamos años o cuando alcancemos una determinada franja de edad y cuánto. Hagamos cuentas. Las compañías aplican una subida anual de IPC sanitario (distinto del IPC general), pero puede que penalicen excesivamente la vejez y eso debe ser un factor a considerar.
Hay que tener en cuenta también el tema de los copagos. Igual no nos importa un pequeño copago por acto médico a cambio de tener una póliza más barata mientras somos jóvenes, pero una vez que nos veamos obligados a acudir con frecuencia a consulta puede que ya no resulte tan ventajoso.
Otro asunto importante es tener la certeza de que no nos echarán del seguro cuando lleguemos a una edad avanzada. Algunas compañías contemplan en su condicionado que no echarán al cliente después de un determinado número de años, pero otras sí pueden hacerlo.
Valoremos también la flexibilidad de horarios de consulta y la proximidad al domicilio.
Todo esto puede resultar complicado de valorar, porque hay muchas compañías, gran variedad de ofertas, diferentes precios por tramos de edad... Lo mejor es dejarse asesorar por expertos que, en función de nuestras características, nos digan qué nos resultaría más rentable. En El Seguro Médico hacen este trabajo de comparación por nosotros: podemos llamar al 902 945 268 o bien introducir nuestro número en el recuadro que pone "Le llamamos gratis" y pedir que nos orienten sin compromiso.
En cualquier caso, si uno ha llegado a los 50 años sin tener un seguro privado de salud, va siendo hora de que piense seriamente en su conveniencia.
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