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Muchas mujeres se acuerdan de que les gustaría tener un seguro privado para dar a luz cuando ya han iniciado la gestación. Entonces empiezan a mirar qué compañía les conviene más con el fin de tener un parto en condiciones de seguridad e intimidad con su pareja, en una habitación privada, con cama para acompañante… ¿Pero cubre el parto un seguro médico que se contrata estando ya embarazada aunque sea de pocas semanas?
Principales ventajas
Las mujeres que eligen la asistencia privada frente a la pública generalmente lo hacen por la comodidad de disfrutar de una habitación individual con baño exclusivo, poder contar con la presencia de un acompañante o de su pareja tanto de día como de noche, y gozar de una casi total flexibilidad en el horario y número de visitantes, incluidos niños.
Otras ventajas son, por ejemplo, la libre elección de médico y centro hospitalario, el acceso directo al especialista sin necesidad de pasar antes por el médico de familia, la posibilidad de que el mismo médico que lleva el embarazo sea quien atienda el parto, la rapidez en los resultados de las pruebas médicas y, casi siempre, la atención telefónica 24 horas para consultar dudas médicas, síntomas o pedir asesoramiento.
Todavía no
Las compañías de seguros médicos tienen periodos de carencia para determinados actos médicos, lo que significa que debe transcurrir un tiempo desde que se firma la póliza hasta que la compañía da el servicio. Esto varía dependiendo de la prestación solicitada.
La mayoría de las compañías no aplican carencias para sus prestaciones cuando se proviene de otra aseguradora en la que se ha contabilizado al menos un año de permanencia, pero con una excepción: el parto. Ahí sí o sí se exige un periodo de carencia antes de atenderlo. Por lo general, ninguna aseguradora lo cubre a una persona que lleve pocos meses como cliente.
Hay que tener en cuenta que...
Antes de decirse por una aseguradora, conviene informarse bien de cuáles serán los derechos para la asegurada durante el embarazo, en el momento del parto, ya sea natural o por cesárea, y qué atención se ofrecerá al recién nacido sin coste adicional.
Es importante saber si el parto estará muy dirigido o la mujer podrá tomar algunas decisiones para vivirlo como prefiera. Habrá que conocer si existe anestesista durante las 24 horas del día para pedir la anestesia epidural en caso de que así se desee.
Conviene informarse de si cuentan con UCI y banco de sangre y de si tienen UCI neonatal. En caso contrario, hay que informarse de si trasladarán al recién nacido a otro centro por cuenta de la compañía. Esto puede parecer tremendista, pero más vale tomarlo en consideración, porque nadie está a salvo de sufrir un problema, por más que el parto transcurra mayoritariamente sin complicaciones.
Otro dato a preguntar es si el hospital donde la gestante quiere dar a luz cuenta con incubadora y si queda incluida la atención al bebé y durante cuántos días. Esto es importante porque tal vez no deseemos asegurar al niño en la misma compañía que estamos nosotros.
Carencias
Para atender el parto tienen 10 meses de carencia: Aliança, Adeslas, Allianz, Asefa, Clinicum, Fiatc y Previsora General. En cambio Cigna, Aegon, Aresa Mutua Madrileña, Asisa, Caser, DKV, Néctar, Sanitas y Santalucia piden ocho meses de carencia.
Por supuesto que esto no implica que no se pueda contratar un seguro médico en cualquier momento, y aunque no atiendan gratuitamente el parto, tal vez resulte ventajoso, ya que las aseguradoras privadas cubrirán las pruebas de seguimiento del embarazo: consultas, analíticas, ecografías…
Eso sí, puede que también aquí haya carencias. Algunas compañías, como Asisa, Mutua, Asefa, FIATC… tienen una carencia de seis meses para la amniocentesis, las ecografías de tipo Doppler, la prueba de triple screening, etc. Adeslas pide tres meses de permanencia antes de hacer una amniocentesis.
Por último, siempre queda la opción de pagar el propio parto. Por ejemplo, Asisa pide una sobreprima de 2.100 euros por atenderlo si no se cumple el periodo de carencia que tiene establecido. Sopesemos si nos compensa el desembolso a cambio de la comodidad, o si preferimos recurrir a la sanidad pública.
En cualquier caso, para ampliar esta información, se puede utilizar nuestro comparativo o llamar al teléfono 902 94 52 68.
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