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Mucha gente piensa que no puede permitirse tener un seguro médico privado. Esta es una idea que se da sobre todo cuando se goza de buena salud, pero si, por desgracia, se necesita recurrir a la sanidad privada, hay quien cambia de opinión y siente que pagaría lo que fuera por poder recurrir a la sanidad privada.
Tal vez entonces sea demasiado tarde, porque no resultará sencillo que una compañía nos admita con alguna enfermedad preexistente, con un embarazo en curso (aunque sea de pocos días), con una edad avanzada o sin un periodo de carencia.
Hay que ser previsores
Por eso es importante contratar un seguro cuando somos jóvenes y gozamos de buena salud, igual que hacemos con nuestra casa o nuestro coche: suscribimos una póliza antes de que pase nada, solo por si acaso.
Lo ideal sería contratar un seguro médico con las máximas coberturas, porque uno nunca sabe lo que puede ocurrir en la vida. Pero en estos tiempos que corren, con una crisis generalizada, hay otras opciones más económicas y muy satisfactorias.
Coberturas a medida
Por ejemplo, acudir al médico de familia o pediatra suele ser sencillo en la Seguridad Social, casi en el mismo día o al día siguiente es posible conseguir cita en la mayoría de los centros públicos de salud. Pero otra cosa bien distinta es poder consultar con un especialista. Las mujeres saben muy bien que les gustaría ir a su ginecólogo directamente sin esperar a que su médico de cabecera las remita. O recurrir al dermatólogo cuando se tiene un problema en la piel, o al otorrino, al oftalmólogo, al espcialista de digestivo…, pero eso no es posible en la sanidad de todos.
Seguros muy baratos
Por eso algunas aseguradoras, cada día más volcadas en hacer productos a la carta, acordes con las demandas de sus clientes, han puesto a la venta seguros que permiten acudir al especialista médico que se desee y, en caso de tener que ser hospitalizados, recurrir a la Seguridad Social.
Estos productos son muy demandados y tienen un coste muy barato. Los clientes se muestran altamente satisfechos, porque cuentan con una asistencia más tranquila, sin las prisas a las que están obligados los médicos del Sistema Nacional de Salud y porque pueden acudir libremente a una serie de especialistas de su cuadro médico siempre que lo deseen.
Algunos ejemplos
Ejemplos de seguros muy económicos son el producto Esencial de Adeslas, sin hospitalización, que puede salir por 12 € mensuales. Tiene copagos por cada visita y acto médico, como 9 € la cita con el médico general; 16 €, el especialista, 6 € la rehabilitación, etc., pero si uno no necesita nada, solo paga los 12 mensuales. Este precio base varía, claro está en función de la edad, el sexo, el lugar de residencia...
Otra compañía, DKV, ofrece su producto Modular, también sin hospitalización con copagos bastante inferiores: 1,50 € en medicina genral y 2,50 en el especialista, y aquí la tarifa mensual ronda los 27 € para un hombre de 30 años, por ejemplo.
Pero hay más: Asefa, que sí incluye hospitalización y no tiene copagos, ofrece seguros muy completos, con hospitalización, por menos de 40 €. Todo esto, repetimos, siempre dependiendo de la edad, sexo, zona de residencia… Con esto queremos decir que los seguros medicos pueden ser baratos y facilitarnos la vida sobre todo en esos momentos en los que nuestra salud se resiente y es esencial nuestro bienestar.
Presupuesto a medida
Para más información sobre lo que puede costarnos un seguro en cada caso, basta con introducir unos sencillos datos en nuestro tarificador de salud y comparar precios y prestaciones. Seguro que nos sorprenden las ofertas de las compañías.
También se puede llamar al 902 945 268 o introducir el teléfono en esta web, donde dice "Le llamamos gratis" y un asesor experto se pondrá en contacto con el usuario. |