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La salud de los hijos es lo más importante y lo que más preocupa a los padres. A menudo esa es la razón principal por la que contratan un seguro médico privado: buscan un pediatra de confianza, cercano y disponible; un teléfono de consulta para dudas que esté operativo las 24 horas del día y un hospital especializado en niños que les permita permanecer a su lado en caso de ingreso.
Las compañías médicas privadas ofrecen buenos seguros para niños y la ventaja para los padres de escoger el pediatra que quieran entre una serie de profesionales. Algunas incluso permiten que sea fuera de su cuadro médico, como Adeslas Extra en su póliza de reembolso. Además los seguros privados agilizan los tiempos de espera y facilitan el acceso directo a los médicos especialistas.
Qué buscar
A la hora de buscar seguros para niños hay que tener en cuenta la experiencia y prestigio de la compañía en materia de salud, si ofrece suficiente variedad de pediatras y otros especialistas, si cuenta con un cuadro médico reconocido y tiene concierto con clínicas y hospitales modernos, con buen equipamiento e instalaciones.
Cercanía
Los niños se enferman un día sí y otro también. Generalmente es algo banal, pero la consulta con el pediatra resulta obligada, por eso es importante que la compañía aseguradora ofrezca un pediatra cercano al domicilio, que sea un buen profesional y que sepa tratar a los pequeños con cariño y mano izquierda, a la vez que logre tranquilizar a los angustiados padres. Además, habrá que tener en cuenta su horario de consulta para no faltar al trabajo.
¿Qué debe incluir la póliza?
Los seguros para niños, aparte de las consultas médicas y de especialistas, pruebas médicas, prótesis, etc., deben cubrir los gastos hospitalarios en habitación individual con cama para acompañante.
Puede interesarnos que el seguro para niños cuente con servicios de logopedia y foniatría.
También podría ser útil que incluya servicios dentales gratuitos: consultas, revisiones, limpiezas, extracciones, etc.
El psicólogo es otro de los especialistas que tal vez necesiten los niños.
Hay que vigilar que el seguro para niños cubra la asistencia en viaje para poder desplazarnos tranquilos con los hijos.
Y sin duda será muy valorable un buen servicio telefónico de información pediátrica durante las 24 horas del día.
La elección
Si ya tenemos un seguro privado, puede que lo mejor sea asegurar al pequeño con nosotros, porque en algunas compañías es muy ventajoso incluirle en la misma póliza familiar. Por supuesto, si encontramos otra compañía mejor, siempre podemos cambiarnos todos.
Para saber elegir, ya durante el embarazo conviene preguntar al ginecólogo si puede recomendarnos a alguien. También podemos hacer un sondeo entre los vecinos con niños, amigos, familiares, compañeros de trabajo… Pidamos que nos hablen de en qué compañía están, cómo atienden a sus hijos, si han tenido algún un problema y cómo lo solucionaron, si confían en su pediatra, etc.
El buen pediatra
La mayoría de los padres no tienen conocimientos suficientes de medicina como para saber si el pediatra de su hijo es un profesional competente, pero no hay por qué dudarlo. Sin embargo, sí hay algunas cuestiones que deben preguntarse para cerciorarse de que han elegido bien:
Nuestro hijo va confiado al médico, no tiene miedo.
El pediatra se interesa por el niño, hace preguntas sobre su desarrollo, sus hábitos y costumbres.
Se nota que le gustan los niños.
No le molesta que le hagamos preguntas, nos responde amablemente y nos explica con paciencia lo que no entendemos.
Nos dedica tiempo y nos despacha a toda velocidad.
Nos da cita para el mismo día que la pedimos.
No tenemos que pasarnos horas en la sala de espera.
Podemos ir en transporte público o existe un aparcamiento cercano si vamos en nuestro coche.
La sala de espera está pensada para los niños.
Controles del crecimiento
Prácticamente todas las compañías que ofrecen seguros para niños realizan controles de crecimiento y desarrollo.
Aresa-MM, Asefa, Asisa, DKV, Caser realizan exámenes de salud del recién nacido (test de agudeza visual, ecografía neonatal, pruebas de metabolopatías, audiometría, etc.) y controles de salud durante los 4 primeros años o hasta los 11 años en el caso de Asisa; Caser lo hace hasta los 16 años.
En Aegon y en Cigna los recién nacidos están cubiertos solo los primeros 7 días con la póliza de la madre, luego deben asegurarse con los padres y podrán estar solos en la póliza a partir de los 5 años. Cigna ofrece también orientación psicológica por teléfono.
En Allianz se les cubre los primeros 7 días y pueden asegurarse solos.
En Aliança cubren al recién nacido siempre que se le dé de alta antes de 30 días.
En Aresa también aseguran a niños solos y cubren al recién nacido con la póliza de la madre durante los primeros 30 días de vida.
Asefa y Clinicum atienden al recién nacido durante 30 días, pero debe luego asegurarse en la póliza de los padres.
En Asisa aseguran niños solos y cubren durante 15 días al recién nacido.
Caser asegura a niños solos, cubre el nido y la incubadora y 15 días al recién nacido. Además ofrece 20 sesiones al año de psicología infantil con copagos.
DKV cuenta con la Línea Médica Pediátrica, que permite realizar consultas médicas desde casa las 24 horas del día; tiene cobertura dental con copagos y planes preventivos para evitar la obesidad infantil.
FIATC asegura niños solos desde el primer día (de 0 a 2 años con sobreprima del 100 %).
Nectar cubre a los niños solos a partir de los 3 años y ofrece 30 días de atención al recién nacido
Previsora General asegura niños solos a partir de los 14 años, y cubre al recién nacido en los primeros 15 días.
Mejor en familia
Por otra parte, Aegon, Allianz, Asefa, Caser, Clínicum, DKV, FIATC, Previsora General, Santalucia... realizan descuentos en la prima por número de asegurados, algo que las familias deben tener muy en cuenta a la hora de incluir a sus hijos en la póliza. |